Por: Saúl Pineda Hoyos

Competitividad: ¡nos supera el Perú!

Por primera vez desde que se procesan los indicadores de competitividad del Foro Económico Mundial (FEM), Perú sobrepasa a Colombia en el informe 2011-2012.

En efecto, mientras el vecino país logró subir cinco puestos, gracias a su notable ambiente macroeconómico, el nuestro se mantuvo estable en la posición 68 entre 142 países comparados.

La nueva medición relega al país a una posición secundaria, la número ocho, entre las naciones de América Latina. En estas condiciones, la meta establecida por el Sistema Nacional de Competitividad, ser uno de los tres países más competitivos de la región en los próximos veinte años, se vuelve de nuevo esquiva.

¿Qué indicadores explican este estancamiento? A pesar de una ligera recuperación en el pilar de instituciones, Colombia manifiesta aún grandes desafíos en materia de costos del terrorismo y de la violencia para las empresas; la persistencia del crimen organizado; la desviación de fondos públicos, y la carga regulatoria del Gobierno. De manera recurrente, la infraestructura impide un mejor desempeño del país en el escalafón, seguramente como consecuencia de los efectos perversos del crudo invierno. Pero también ponen su cuota obstáculos como el manejo de la salud, la eficiencia del mercado de trabajo y el alistamiento tecnológico de las empresas.

Los avances en el desempeño competitivo del país, según el índice del FEM, se manifiestan en la mejora sustancial y sostenida del ambiente macroeconómico en los últimos tres informes; las ganancias en el entrenamiento de su fuerza laboral; la fortaleza de su sector financiero, y el importante salto obtenido en el pilar de innovación, en gran medida como resultado de una creciente vinculación entre las empresas y las universidades.

Corresponde al Sistema Nacional de Competitividad persistir en las prioridades de intervención, que parecen bien definidas en el Plan de Desarrollo, pero que ahora exigen más coordinación entre las agencias estatales y las instituciones regionales. Mucho más en momentos en que el proceso de reglamentación de la reforma a las regalías corre el riesgo de desatar una feria de proyectos locales, sin que se haya consultado activamente a las Comisiones Regionales de Competitividad —espacios naturales para avanzar en los logros— y, en todo caso, para “doblarle el espinazo” a los indicadores que nos mantienen estancados.

* Director Cepec Universidad del Rosario.

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