Por: Columnista invitado

Compromiso de futuro

En el Gobierno Nacional sabemos que la inversión en Ciencia y Tecnología (CyT) es invertir en el futuro.

Por eso en los próximos cuatro años mantendremos nuestro compromiso. Lo haremos porque nuestro objetivo es recuperar al sector de un atraso histórico.

Estamos plenamente conscientes de cómo la inversión en (CyT) ejerce una impacto directo en la competitividad y en la generación de empleo. Lo expuesto se demuestra con el hecho de haber triplicado la inversión pública en el sector durante este cuatrienio, al pasar de $0,7 billones a $2,6 billones.

Por esa razón, en la pasada reunión del Conpes se decidió mantener el presupuesto de Colciencias durante el próximo año. No hay que buscar héroes ni mártires. Año a año se surte el mismo proceso en la conformación del Presupuesto General de la Nación: se propone un monto presupuestal base sobre el cual se inicia la negociación con cada entidad del Estado para la asignación de recursos. Este mismo esquema se lleva a cabo para el ejercicio anual de asignación de presupuesto que realiza el Gobierno Nacional.

En esta línea, es esencial hablar de los recursos de regalías que se destinan al sector CyT. Los recursos de las regalías pertenecen a los departamentos y son ellos los responsables de ejecutar los proyectos. Con la reforma al Sistema General de Regalías, Colombia aseguró que el 10% de esta fuente de financiación se destine a proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación (CyT+I). Antes de la reforma, esa disponibilidad no existía. Este es un hito en la destinación de las regalías: el incentivo a las entidades territoriales para que piensen en la investigación y en el desarrollo como un nuevo rubro para invertir esta fuente de recursos.

Para asegurar cuáles proyectos CyT+I son de calidad, se creó un Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD) para evaluar las propuestas, en el que están presentes los departamentos, los representantes de las universidades, el DNP y Colciencias. Este es el único OCAD que cuenta con un panel de evaluación conformado por expertos temáticos, que hacen una valoración exhaustiva de cada iniciativa.

Este OCAD ya ha aprobado recursos por $1,73 billones para proyectos que desarrollan investigaciones, están orientados a la innovación, apoyan la formación de alto nivel y fortalecen los servicios científicos y tecnológicos de todos los sectores productivos. Sus resultados son tan claros que hoy todos los departamentos colombianos, con excepción de San Andrés, cuentan con proyectos aprobados.

Y tan importantes como los números son las alianzas creadas. Los proyectos aprobados lograron reunir al sector público con el privado y se ha fortalecido la relación universidad-empresa-Estado.

El Gobierno Nacional también ha destinado recursos por 1,9 billones para que más de 80 entidades del Estado inviertan en el sector. La mayor parte de esas inversiones se han realizado en el sector agropecuario con recursos que superan los $300.000 millones, en el sector de información estadística, con una destinación de más de $400.000 millones, y en Minas y Energía, con una asignación de más de $300.000 millones.

Tenemos claro que no se trata únicamente de inversión. En el proceso de ingreso a la OCDE se nos han dado unas recomendaciones claras, que estamos adaptando y que pasan por mejorar la gobernanza en el sector para que las empresas estén en el centro de una nueva política.

Por eso trabajamos con varias entidades, entre las que se encuentran iNNpulsa y el Consejo Privado de Competitividad, para dar un nuevo empuje al sector mediante el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación. El Gobierno continuará estando ahí para apoyar el sector. Sí necesitamos invertir en CyT, sin embargo, hemos de hacerlo dentro de un marco en el que se desarrolle adecuadamente para que se convierta en un protagonista del desarrollo de Colombia.

* Directora del Departamento Nacional de Planeación.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Columnista invitado

Remar para el mismo lado

El hambre no importa

Dosis de aprovisionamiento

Estancamiento secular revisitado