Por: Danilo Arbilla

Con el puño cerrado

El presidente boliviano Evo Morales quien calificó de delincuente común al disidente cubano muerto Orlando Zapata Tamayo y dijo, aunque lo parezca increíble, que eso él lo sabía bien porque se había informado al respecto en la embajada de Cuba en La Paz, está preocupado por la educación de los periodistas y  anunció "medidas" para "educarlos".

El propósito es que "no mientan"(¿tendrán que informarse siempre en las embajadas cubanas o venezolanas?) y que luchen "contra el imperialismo". Establecerá además que los periodistas, para hacerle una pregunta, deberán "levantar el brazo izquierdo con el puño cerrado".

Es ridículo y parece un invento, pero no lo es. Fue denunciado en la última asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Aruba. La ridiculez  no le quita gravedad ni a ese ni a otros hechos denunciados y ocurridos durante y después de esa reunión.

En efecto, 24 horas después de la asamblea el presidente del canal venezolano Globovisión, Guillermo Zuloaga, fue detenido y acusado por el gobierno chavista , por " vilipendiar" al presidente al responder a  los insultos de representantes venezolanos, enviados  por el gobierno de Chávez, que participaron en las sesiones de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP.

Con el pretexto de "cubrir" la reunión para medios gubernamentales, -y algún otro " allegado"-,  de Venezuela, alrededor de una docena de funcionarios chavistas, "oficiando" de periodistas, fotógrafos o camarógrafos, pidieron hablar y se les dio la palabra . En torno a epítetos como "mafia", "cobardes"," mentirosos", "corruptos", " golpistas", giro el discurso de todos y cada uno de los chavistas, que se ocuparon , especialmente ,de  centrar los más duros insultos contra Zuloaga y Marcel Granier de la clausurada RCTV.  El presidente de Globovisión  les respondió muy brevemente; precisó hechos y dijo como habían sido y eran las cosas en Venezuela.
Dijo Zuloaga, además, que todo lo que allí ocurría se trasmitía por Globovisión. Esto es, los venezolanos podían y pudieron juzgar quien decía la verdad y quién es quién, con toda la información en su poder que recibían en vivo y en directo.

No les fue bien a los " profesionales chavistas". Hicieron un triste papel. Chávez y su gobierno no quedaron bien parados. Hasta sus propios delegados distribuyeron publicaciones donde se recogía información de prensa sobre la orden que se dio desde Miraflores para que dispararan contra las manifestaciones populares y del anuncio de la  renuncia de Chávez  y de su detención por parte de sus colegas militares en abril del 2002.

Pero quizás ese fue un costo calculado  por Chávez y su propósito era "hacerle la cama" al directivo de Globovisión –  canal que el gobierno no domina- y generar una excusa para pasarlo a "su" Justicia. En principio cómo que le salió bien. Acusaron y detuvieron a Zuloaga, pero no  pudieron retenerlo mucho tiempo y tuvieron que liberarlo. Lo que no calculó el iluminado líder fue la presión  la y indignación internacional  ante este nuevo atropello de la dictadura venezolana, que no respeta ningún tipo de fronteras ni limites; ya sean en materia de libertades y derechos, como los territoriales. No todo, como Chávez cree, lo tiene en su puño; aunque sea el del brazo izquierdo y lo tenga cerrado.

Cada vez se hace más difícil, hacerse el tonto, dar vuelta la cara y permanecer callados. Quizás Fidel, Ortega, Correa y Morales le sigan apoyando. Pero lo de ellos no importa,  lo que sí genera expectativa es lo que harán Lula y el Gobierno de Brasil y Moratinos, Rodriguez Zapatero y el reino de España, quienes resultan hoy los mayores respaldo de Chávez. Son los que   aseguran que Chávez " respeta" la libertad de prensa y que preside un gobierno democrático. Al decir de Moratinos (el inefable canciller español) es el más legítimo de todos los presidentes y  por tanto sería el  dueño, según la reciente "doctrina Lula", de establecer cuales derechos humanos se respetan y de fijar las leyes estableciendo quienes deben ir presos en Venezuela.

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