Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Conferencia mundial sobre cambio climático

Entre el 3 y el 14 de diciembre, se adelanta en Bali, Indonesia, la Reunión Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CC). Asisten representantes de gobiernos de más de 180 países, observadores intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales. El mundo empieza a entender la urgencia de enfrentar el CC de manera colectiva, con acciones de todos los gobiernos, empresas e individuos. Por primera vez, asisten ministros de Economía y Finanzas de más de 35 países y el presidente del Banco Mundial. El CC ya no es un tema exclusivo de ambientalistas, es tema de inversión, economía y desarrollo.

La conciencia global se ha reforzado por el contundente Cuarto Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC), entregado el pasado 17 de noviembre. El IPCC, creado en 1988 por Naciones Unidas, tiene por función analizar de forma exhaustiva, objetiva, abierta y transparente, la información científica, técnica y socioeconómica para entender los elementos científicos del riesgo que supone el CC, sus repercusiones y las posibilidades de adaptación y mitigación. Este grupo recibió  en octubre pasado el Premio Nobel de Paz.

El informe de IPCC es alarmante: el CC supera todos los estimativos previos. Once de los últimos 12 años (1995-2006) se ranquean entre los 12 años más calientes desde que existen registros. Desde 1993, los océanos están elevando su nivel 3,1 milímetros por año y desde 1978 el Ártico está perdiendo el 2,7% de su superficie cada 10 años. Las lluvias están aumentando en toda América, el norte de Europa y Asia Central, y la sequía aumenta en el Mediterráneo, África y el sur de Asia. Las temperaturas extremas, tanto de calor como de frío, presentan picos superiores y la primavera empieza más temprano haciendo más corto el invierno.

Entre 1970 y 2004 los gases efecto invernadero (GEI) se han incrementado en un 70% y son generados en un 56% por quema de combustible fósil y en un 17% por quema de vegetación, tanto bosques como desechos agrícolas.

El ritmo del CC y sus impactos pueden variar de manera muy significativa, según lo que hagamos. Si logramos mantener las emisiones al nivel del 2000, que es el escenario más positivo, el incremento de temperatura para finales del siglo sería 0,6ºC, pero si no tomamos medidas, el incremento será superior a 5ºC. En América Latina disminuirá la densidad de las selvas, habrá pérdida de biodiversidad y riesgo de extinción para el 30% de las especies, caída en producción agrícola y ganadera y desaparición de glaciares.

Si bien Colombia y los países tropicales deben exigir la transferencia a precios razonables de tecnologías ambientalmente sanas y recursos internacionales para adelantar procesos de adaptación y mitigación e incentivos para evitar la deforestación, la efectividad de las acciones dependerá de la capacidad institucional local y de nuestra responsabilidad ciudadana.

Debemos tomar medidas en el manejo del agua, reusarla, aprovechar mejor el agua lluvia, hacer más eficientes los sistemas de riego, proteger los suelos, usar menos fertilizantes que emiten GEI, mejorar los sistemas ganaderos para disminuir las emisiones de metano, evitar la deforestación y aumentar le reforestación. Debemos desarrollar infraestructura para protegernos de inundaciones y sequías. En salud tendremos que mejorar los sistemas de asistencia en emergencias y el manejo de las aguas donde se generan vectores que propagan enfermedades tropicales. Rediseñar los sistemas, hábitos y modos de transporte, mejorar la calidad del combustible y usar vehículos y medios de transporte más eficientes, incrementar el uso del tren y masificar el uso de sistemas no motorizados de transporte como las bicicletas. Usar sistemas eficientes de transmisión de la energía, reemplazar el carbón por gas y usar energías renovables. En basuras, por principio, producir menos, reciclar, mejorar los sistemas de tratamiento y usar la energía que ellos generan. Las construcciones deben diseñarse para usar mejor la luz del día y disminuir el uso de sistemas artificiales para el manejo interno de la temperatura, y usar bombillos eficientes. En la industria se deben priorizar procesos limpios y evitar los empaques desechables volviendo a la cultura de lo retornable.

Dado que en 2012 termina el Acuerdo de Kyoto, en Bali se debe definir el procedimiento para un nuevo acuerdo internacional sobre CC, y sentar las bases para establecer un compromiso de apoyo a los países en crecimiento para combinar las agendas de CC y desarrollo.

 * Economista con especialidad en manejo de recursos naturales en el Banco Mundial. Sus puntos de vista no representan ni pueden atribuirse a esa entidad.

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