Por: Columnista invitado

Confesiones

Por: Alberto López de Mesa

(Julio 20 de 2009) Mi hijo no era guerrillero: Cuando empecé a trabajar como maestra de escuela en Icononzo, teníamos grupos de estudio con compañeros, para leer libros comunistas, siempre he sido de ideas izquierdistas, pero no más, y mi hijo, desde que tuvo uso de razón, se opuso a mi ideología, con decirles que hasta discutíamos, porque el sí defendía el ensañamiento del presidente Uribe. Por eso cuando me llevaron a reconocer su cuerpo y lo vi abaleado y tendido en la plaza de Cabrera, con otros tres muchachos, le dije al teniente que a esos muertos los habían disfrazados, porque yo nunca vi a esos muchachos y menos a mi hijo, con botas pantaneras y camisetas camufladas. El militar me respondió: “Usted no lo sabía pero su hijo andaba en malos pasos”.

(Octubre 8 de 2009) Los muertos están enterrados bajo el yucal. A mi padre y a mi nos contrataron y que para recoger yuca en la finca de ese señor. La segunda noche de estar ahí trajeron en un camión a nueve tipos, llegaron amarrados de pies y manos, pero vivos. Entonces el capataz, nuestro patrón, nos dijo a todos: “Debajo de ese toldo hay pistolas y escopetas. Ayuden a matar y a desaparecer a estos hijueputas, aquí eso es parte del trabajo”- y se fue. Mi papá no quería q2ue yo participara en ese crimen y me mandó por unos costales. Cuando volví ya habían hecho la vuelta y el olor a sangre era horrible, me fui a vomitar y no vi nada. Mi papá me contó que los picaron y en costales los enterraron ahí, donde ahora está el sembrado de yuca.

(Enero 10 de 2010) La finca no llegaba hasta esa carretera.Es que eso antes era una trocha que la pavimentaron los peones del “paraco” Hernán Giraldo. Cuando empezaron a sacar coca por ahí. Ellos mismos desalojaron a los campesinos de por ahí y también a los del resguardo indígena. Un día los dueños nos dijeron: “Esta finca no puede quedar aislada del progreso, además es un peligro que por detrás de nuestras tierras lleguen vecinos indeseables.”

Yo no creo que los dueños hayan pagado por esos lotes. Pero si nos pusieron a construir cercas por los baldíos de atrás, y la finca se les amplió casi el doble, con la entrada principal por la troncal del Caribe, pero con salida también por la carretera nueva.

 

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