Por: Jaime Arocha

Confesiones, gente y naturaleza

PERSONAS Y ORGANIZACIONES COMprometidas con los afrocolombianos aprovecharon la posesión del presidente Juan Manuel Santos para hacerle varios llamados.

Al primero, fechado 7 de agosto y publicado por el periódico inglés The Guardian, lo firman 57 académicos del Reino Unido, Colombia, Francia y Estados Unidos. Reitera la petición ya formulada a la administración Uribe Vélez para que el Gobierno colombiano no siga incurriendo en el doble crimen contra la humanidad y la naturaleza, consistente en fumigar con glifosato territorios de agricultura tradicional sostenible y riquezas de vida inconmensurable que albergan ríos y bosques del Pacífico caucano alrededor de Guapi. Urge al nuevo Gobierno para hacerle honor a 2010 como Año de la Biodiversidad y acatar el Proyecto del Príncipe de Gales a favor de las Selvas Húmedas. Les recuerdo a los lectores que frente a Guapi está el Parque Natural de Gorgona, concesionado a Aviatur, empresa del padre de la Ministra del Medio Ambiente.

A raíz de esta campaña, el médico Jaime Gómez González, fundador y director emérito del Instituto Neurológico de Colombia, también busca adherentes que urjan al Presidente a cumplir un pilar de su campaña, el Pacto Ambiental Colombiano, y así ponerles fin a las fumigaciones y a las enfermedades congénitas que hoy por hoy les causan a medio millón de niños en Colombia.

Por su parte, en los Estados Unidos, la Red en Solidaridad con las Comunidades Afrocolombianas de la Base (NASGACC), junto con la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), el Proceso de Comunidades Negras (PCN) y la Asociación de Afrocolombianos Desplazados (Afrodes) les piden a los ciudadanos de ese país que alerten a sus congresistas y al Departamento de Estado porque el Gobierno colombiano no salvaguarda a las comunidades negras de La Toma (Cauca) y Santa Bárbara de Iscuandé (Nariño) por estar ambas en la mira de grupos emergentes al margen de la ley. En abril, la primera atestiguó la masacre de ocho de sus mineros artesanales y hoy está aterrorizada por el desplazamiento violento anunciado para el próximo 18 de agosto. Le exigió al Gobierno someterse al pacto suscrito en 2009 con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para suspender los 35 permisos mineros a terceros, aprobados sin la consulta previa a sus consejos comunitarios, conforme lo requiere el Convenio 169 de la OIT. En el caso de la segunda comunidad, las intimidaciones han llevado al confinamiento forzado de las personas, entre quienes las también amenazadas organizaciones de derechos humanos han identificado 3.000 asesinatos desde 2000.

El 7 de agosto, antes de la posesión en la Plaza de Bolívar, Santos se confesó con sacerdotes indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Celebrado el sacramento, le entregaron un collar con piedras sagradas para que custodie bien la naturaleza y a los seres humanos, así como un bastón de mando que simboliza el buen gobierno. El cambiar de estrategia para erradicar cultivos de uso ilícito y defender los derechos a la vida y al territorio de las comunidades negras arrinconadas por la minería demostrarán qué tan sincero fue el rito solemne realizado con aquellos místicos originarios para quienes la Tierra es la máxima deidad y a quien veneran en calidad de Madre Universal.

*Ph.D. en antropología, director del Grupo de Estudios Afrocolombianos, Universidad Nacional.

 

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