Por: Hernán Peláez Restrepo

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Pasada la primera jornada con los ocho equipos pretendientes a la estrella, se han confirmado varios detalles o adornos de nuestro actual fútbol, del que se vive entre casa, porque lo de la selección ofrece un panorama diferente.

No perder es la apuesta general en estos equipos del momento. Salir a ganar es un concepto “pordebajiado”. Mucho menos jugar para divertirse. Hablo de los jugadores. Con excesiva seriedad y rigidez los futbolistas entienden que su único plan es intentar mantener el cero en su arco y se despreocupan por visitar el arco del rival.

Hay otra interpretación que quisiera justificar esa tacañería. Las defensas son superiores a las escasas escaramuzas ofensivas. Cada quien escoge su verdad en este aspecto. Apenas cinco goles en cuatro partidos, es una verdad mortificante. Si a eso agregamos los habituales errores arbitrales, donde el reglamento parece hecho de material plástico y modificable, como pasó con Wílmar Roldán, ajeno a las penas máximas y con una interpretación peculiar sobre las manos dentro de las áreas. Observación apoyada en la neutralidad, según él. Ni en contra del Tolima, ni del Once Caldas. Quiero disculpar al árbitro del Júnior-DIM, pues su apreciación, sin ningún apoyo de orden tecnológico, es válida, pues para él no traspasó el balón en su totalidad la raya.

Rescatable en la jornada la presencia del joven de 18 años Andrés Balanta, del Cali, quien reemplazó a Abel Aguilar por lesión y exhibió fuerza para empujar los intentos de ataque y con la entrega y movilidad, propias de su edad. Las respuestas de los arqueros, figurando en primer lugar David González del DIM, quien con el tiempo merecería un reconocimiento. Un poco menos, aunque también con aplausos, José F. Cuadrado del Once Caldas. Y la gestión realizada hasta ahora por el Huila, que con limitaciones de plantel, continúa aprovechando la sapiencia de Máyer Candelo.

Capítulo aparte merecen jugadores que no ofrecieron lo esperado ni respondieron a sus antecedente. Chará y Teo, quienes armaron una dupla generadora de fútbol, hoy viven una circunstancia determinante para el bajón del Júnior. Y ni hablar del rendimiento de jugadores que no pesan, como Álvez, el uruguayo, que se une a Ovelar y Bentancourt. Sólo se destacó el espíritu combativo y solitario de Pepe Sand. Ojalá en los partidos de vuelta los equipos comprendan que es bueno saber defender su portería, pero mejor sería decidirse a localizar el arco adversario.

 

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2018-05-14T21:00:00-05:00

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