Por: Rafael Orduz

Consulta liberal: De la Calle

El próximo domingo tendrá lugar la consulta liberal para elegir candidato presidencial. O Cristo o De la Calle. Podemos votar todos, aún quienes no somos militantes de ese partido. Está tan menguada la colectividad que, independiente de quien triunfe, son casi nulas las posibilidades de pasar a segunda vuelta. Sin embargo, lo que ocurra el domingo manda un mensaje sobre el tema crucial: el proceso de paz. De ahí que, en función de la postura frente al proceso, muchos depositarán su voto, así pertenezcan al Centro Democrático u otros movimientos.

En un debate electoral con 30 candidatos, muchos de ellos recogiendo firmas, en medio de un proceso alrededor del cual se ha generado una polarización política sin precedentes, todo puede pasar. Se tejen todo tipo de hipótesis de alianzas para culminar, en una segunda vuelta en el 2018, con dos candidatos que representan puntos de vista opuestos alrededor del proceso de paz. Al menos se trata de diferencias dirimibles bajo las reglas de juego democráticas, aunque no podemos olvidar que, cada semana, son asesinados líderes populares que son asociados, por sus verdugos, al proceso de paz o alguna de sus vertientes, como la sustitución de cultivos ilícitos.

Suena, en realidad, absurdo, que millones de ciudadanos no vean con buenos ojos un proceso que significa, en primera instancia, miles de vidas que se salvan. La dramática reducción de la tasa de homicidios atribuible al conflicto debería bastar, por sí sola, para unir a los colombianos. Por las razones que sean, no es así; y, sin embargo, quienes creemos que vale la pena superar una etapa de más de medio siglo de violencia deberíamos hacer todo el esfuerzo posible para que el proceso, con todas sus dificultades, se consolide.

En tal contexto, votar en la consulta liberal por De la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno Santos en el duro proceso con las Farc, debería estar en la agenda de quienes creemos que vale la pena insistir en que se abra camino una nueva etapa en Colombia.

El tema de la paz es polarizante y, sin embargo, De la Calle, además de ser una persona de excelente formación y experiencia pública transparente, es siempre respetuoso con quienes opinan diferente. Paciencia, persistencia, habilidad negociadora, tres cualidades que mostró con creces a lo largo de cuatro arduos años en las negociaciones con las Farc.

Respeto por los demás, por los recursos públicos, tenacidad, país en paz: no es mucho lo que necesitamos. Daré mi voto por De la Calle en la consulta liberal. Quizás, más adelante, pueda darse una coalición con Fajardo y Claudia López, de suficiente solidez para rechazar las posturas que anhelan que el acuerdo de paz se venga abajo.

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