Por: Camilo Herrera

Consumering

La aparición de conceptos ‘ing’ en el mundo empresarial, que es un sufijo del inglés que significa ‘ando’ o ‘endo’, por ejemplo ‘haciendo’, no sólo es la falta de traducción, sino la clara influencia de E.E.U.U. y de Europa en las tendencias administrativas.

Lo que nos indica que el mundo es cada vez más pequeño y los acuerdos globales sobre los conceptos básicos son muy rápidos y que fácilmente nos adaptamos, aprendemos y aplicamos ejercicios globales a nivel local.

Comenzamos con el marketing, el outsoursing, clienting y ahora llega el consumering. Las empresas creían que eran ellas las que sabían, y así pasamos del reinado del precio, al de las marcas, al de la distribución y hoy llegamos al reino del consumidor, donde el poder del mix de mercadeo esta en él. Este concepto planteado por el español Javier Rovira; cuando uno va a Juan Valdez con $10 mil, a la tienda no le importa si soy su segmento objetivo, sino cuando voy a comprar, por esto el consumering busca que el empresario se enfoque en su mercado objetivo, en el consumidor para el que ha creado el producto, dejando que el consumidor defina la oferta. Permitiendo segmentar el mercado y comenzando a segmentarse por el consumidor.

Esto conlleva a romper paradigmas. Se requiere tener la claridad de tener un propio punto de venta, a menos que tengamos una marca muy potente. Es buscar que el consumidor, la empresa y los proveedores trabajen en equipo para satisfacer a cada una de las personas del público objetivo, por sus máximos diferenciadores y no por sus mínimos comunes.

Cinco cosas que recordar: No compita en el mercado; Abra la propuesta a los consumidores; Asuma que hay muchos consumidores; Ábrase a nuevos espacios de marca; y, Compita con marca.

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