Por: Tola y Maruja

Contestan Tola y Maruja

Expertas señoras, soy un homosexual colombiano, feliz de la pelota porque la Suprema Corte de EE.UU. aprobó el matrimonio gay y creo que nuestra Corte Constitucional seguirá el buen ejemplo y podré casarme con mi novio.

¿Qué me aconsejan? ¿Me caso o me voy de cura? ¿Qué piensan del matrimonio igualitario?
 
Atentamente,
Solterito y a la orden.
 
* * *
 
Querido voltiao,
Por su letra vemos que pa escribir también es ambidiestro. Nosotras no estamos con el matrimonio gay porque nos parece injusto que a una persona se le castigue por el mero hecho de ser diferente.
 
La sociedá no puede ser tan desalmada y condenar a los gueyes a la vida en pareja. ¿Es acaso humano que después de soportar el bullin por su condición sesual al pobre gay lo rematen con el matrimonio?
 
¿Es justo que a una persona en condición de mariposo o marimacho no le quede otra salida que casarse? ¿No es acaso una descriminación intolerable que atenta contra el libre desarrollo de su soltería?
 
¿Por qué los “normales” no podemos ver felices a los gueyes y los queremos casar? ¿No es sumar una berración a otra berración?
 
Carlos Adonis, el nieto de Tola, está casado con un señor y nos consta que alegan de lo lindo, sienten celos y se agarran como cualesquier pareja enterosesual... ¿Será por eso que se llama matrimonio igualitario, porque es igualito al otro?
 
En estos días les hicimos la visita y nos tocó un bochinche de pareja haga de cuenta unos cónyuges de siempre: Carlos Adonis le reclamó a su marido por chilguetiar el bizcocho del inodoro y el otro le contestó que dejara de hacer chichí sentado como una vieja.
 
Y el otro no se quedó callao: “Upa, esta madrugada el señorito llegó pasado a loción muuuy masculina”, y el compañero le respondió: “Ay mijito, pero yo no le esculco el guasá a nadie, como hace equis persona...”.
 
Y siguieron pulla va y pulla viene y Tola y yo apenas nos mirábamos: “Dígale a su mamá que me tiene hasta la coronilla tratándome unas veces de nuero y otras veces de yerna”. Mantienen como perros y gatos ese par, qué pereza.
 
Enteramente casarse es asunto delicado, tal como dice el viejo dicho: El matrimonio es mercar sin plata, hablar sin tema y hum-hum sin ganas... Hasta lógico que se casen los hombres entre ellos pues una boda es pa machos.
 
No olvidemos que el matrimonio nació como una obligación cuando en la época de las cavernas el jefe de la tribu hacía casar al novio pa que respondiera por el niño... Después ese castigo se perfecionó con el invento de las suegras.
 
De lo que estamos seguras es que los elegebeteces nunca nos van a perdonar que les aprobemos el matrimonio. Haría muy bien el papa Francisco si por lo menos les permite que se divorcien por lo católico.
 
En resumidas cuentas, querido sosó, si las leyes insisten en castigar a los homosesuales con el matrimonio, que tan siquiera les den la misma oportunidá de la guerrilla y les pongan penas alternativas.
 
Y te dejamos porque tenemos una cita en su camerino con Bill Cosby.
 
Tus tías que te quieren,
Tola y Maruja
 
Posdata: Hoy vimos este grafitis, crudo pero diciente: “Matrimonio homosexual o heterosexual es la misma maricada”.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Tola y Maruja