Por: Uriel Ortiz Soto

Corceles y jinetes de la inflación

El fenómeno de la inflación según los economistas: “es la elevación desmedida de los precios con efectos desfavorables para la economía de un País”. Para el común de los mortales: es el desequilibrio de la balanza social del gobierno, con desventaja para las clases menos favorecidas.

Para la oposición, por decir el Polo Democrático: es el jinete del gobierno del presidente Uribe, cabalgando sobre el “corcel” lleno de peladuras, dificultades y lastres de las clases populares. La inflación tiene sus propias definiciones de acuerdo al status social de las personas, las familias y las comunidades.

Pero, la verdadera definición la dan los analistas a la luz del comportamiento de la economía en todos sus aspectos, teniendo en cuenta la estabilidad de pagos en materia de comercio exterior y el producir con calidad y competitividad. Cuando se importa más de lo que se exporta, se dice que hay desequilibrio en la balanza comercial y es cuando el gobierno con su equipo económico sale a tomar medidas correctivas.

Sin embargo, existen una serie de factores externos e internos que miden y definen el comportamiento de la economía de un País, sin la intervención del gobierno. Como factores externos para Colombia en los actuales momentos podríamos señalar: la crisis hipotecaria y financiera de los Estados Unidos, que está llevando al deterioro generalizado la economía de los países desarrollados, con grave impacto en los países en vía de desarrollo, puesto que, los canales de exportación se han estrechado notablemente.

Otros factores externos que están produciendo altos índices inflacionarios son: La producción de China y  la India, que avanzan a pasos agigantados con todo tipo de manufacturas a precios muy competitivos y con los cuales no existen tratados comerciales vigentes.

El comportamiento de la economía Venezolana, por ser País fronterizo con Colombia, y el haberse retirado de la Comunidad Andina de Naciones, Can, pero, sobre todo, por ser uno de los imperios petroleros del mundo. La economía emergente producto del narcotráfico y el lavado de activos, son otros de los factores que han disparado los índices de inflación en los últimos años.

Como factores internos, podemos citar: Las expectativas que se han creado en torno al TLC, de Colombia con los Estados Unidos, debido a esta incertidumbre de si se aprueba o no el Tratado, son muchos los productores, industriales y exportadores, que no se atreven a tomar decisiones empresariales, puesto que no hay claridad por lo que pueda suceder. 

Hay otro factor interno que, aún los organismos de control no han desentrañado, y es el las pirámides, que, mueven miles y miles de millones de pesos, pagando intereses tan atractivos que se han convertido en la panacea de soñadores en los últimos meses, no obstante el debacle de algunas de ellas y la advertencia de las autoridades, muchas continúan abiertas al público para captar dineros en forma ilegal.

Hay otros factores internos inmediatos de ocurrencia en los últimos días: el repunte del cultivo de la hoja de coca que creció en un 27%, en relación con el año 2007, según informes de las autoridades Norteamericanas. La población desplazada que se calcula en más de tres millones de personas, en su mayor parte de origen campesino; su inactividad productiva, está trayendo como consecuencia lógica el desabastecimiento en los productos de la canasta familiar.

Por último el mercado de los especuladores: no es explicable la gran cantidad de transacciones sin mayores soportes, las bolsas de valores diariamente registran transacciones de miles de millones de pesos muchas de ellas, sin el lleno de los requisitos legales para comprobar su legal procedencia.

De suerte que tenemos varios corceles que galopan desbocadamente con los jinetes que controlan la inflación y que si no son muy expertos en domarlos, muy seguramente caerán en la rienda de los acostumbrados simplismos y alivios temporales.  
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