Por: Rodolfo Arango

Córdoba: radiografía del país

DIECISÉIS PERSONAS HAN SIDO ASEsinadas en los últimos días en el sur de Córdoba.

La misma suerte corrió el viernes el periodista Clodomiro Castilla Ospino, director y propietario de la revista El pulso del tiempo. Sus denuncias contra la clase política del departamento lo hicieron testigo en procesos contra parapolíticos y sujeto de especial protección por solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Fuentes del sitio en internet www.verdadabierta.com, liderado magistralmente por María Teresa Ronderos, atribuyen la violencia a bandas armadas que se disputan el negocio y las rutas del narcotráfico en la región.

Los grupos armados ilegales y el narcotráfico han asolado esta zona del país. Las Farc, el Eln y el Epl hicieron presencia allí por largo tiempo. Mancuso y los hermanos Castaño, con el apoyo del Ejército, de finqueros y de empresarios, conformaron la resistencia contra la subversión que derivó pronto en potentes bloques paramilitares. Las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá se transformaron en el bloque Córdoba y luego en los bloques Sinú y San Jorge. Masacres ensangrentaron las tierras cordobesas: El Tomate, La Mejor Esquina, Tierralta, son testimonio de atrocidad e inhumanidad. A ellas siguió el desplazamiento masivo. Más tarde vendrían los pactos de Granada y de Ralito. El primero permitió la toma del poder local en varios municipios y el segundo, el acceso al poder nacional a cambio de la desmovilización de varios bloques paramilitares y una complaciente Ley de Justicia y Paz.

Pero la persistencia del narcotráfico y la guerrilla en la región ha facilitado el crecimiento de los grupos paramilitares emergentes o bandas criminales. La retórica oficial no ha servido para evitar la eliminación de periodistas, de abogadas de la Defensoría del Pueblo, de líderes de los desplazados que reclamaban la devolución de sus tierras usurpadas por los paramilitares. Tampoco ha bastado la condena o la investigación penal a pesos pesados de la política como Juan Manuel López Cabrales (liberal), Julio Manzur (conservador), Zulema Jattin (Partido de la U), Reginaldo Montes o Eleonora Pineda. Las perspectivas futuras no son diferentes. El Partido de la U, el más votado en las elecciones para Congreso, a falta de uno eligió tres senadores de Córdoba con cuentas pendientes con la justicia o respaldos dudosos: Bernardo Miguel Elías Vidal (ex fórmula de Zulema Jattin en 2006, con investigación preliminar por prevaricato, 62.472 votos); Musa Besaile Fayad (investigado por parapolítica, con 51.768 votos) y Martín Emilio Morales Diz (ex alcalde de San Antero, elegido con 34.121 votos y respaldado por Zulema Jattin).

Claudia López tiene razón cuando afirma que el narcotráfico es el principal problema de Colombia. Y lo será por muchos años más, ya que es un problema complejo y global. También acierta cuando propone dos urgentes reformas para quitarles a narcos y paras el poder político: prohibir el voto preferente y exigir por algunas décadas listas cerradas para el Congreso, conformadas democráticamente por partidos políticos responsables. Lo que tenemos hoy facilita todo lo contrario bajo el espejismo de la seguridad democrática. La muestra es lo que sucede en el departamento de Córdoba.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Rodolfo Arango

Tres espectros

Propiciemos el cambio

Enseriemos el debate

Dejación de ilegalidades

Adiós a las armas