Por: José Fernando Isaza

Corrupción

LA FRASE "LA CORRUPCIÓN ES INherente a la naturaleza humana" pronunciada por uno de los más representativos exponentes de esta criminal práctica, no es cierta y sirve para tratar de reducir las culpas propias endilgando este delito a toda la sociedad.

La falta de partidos opositores fuertes y la tenue separación de las ramas del poder se constituyen en un caldo de cultivo para la apropiación de los bienes públicos. Uno de los efectos colaterales del Frente Nacional fue el crecimiento de la corrupción, al eliminarse, de hecho, los partidos de oposición. La común práctica de captar el voto de los congresistas mediante prebendas clientelistas es otro factor que promueve la corrupción.

La sentencia “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente” encuentra un claro ejemplo en los ocho años del gobierno anterior. Todos los días se destapan macroollas podridas, AIS, Etesa, Comisión Nacional de Estupefacientes, Ministerio de Protección Social, Superintendencia de Notariado y Registro, etc., a esto agréguense los crímenes de lesa humanidad como son los asesinatos de inocentes para mostrar resultados, para atenuar el horror los denominaron “falsos positivos”, y en no pocas ocasiones el Gobierno los llamó “falsas denuncias”. Se recuerda con estupor la justificación presidencial de estos crímenes con la frase “No estaban cogiendo café”. Lo cual podía entenderse como un aval a las prácticas de limpieza social. Agréguese a esto la violación de la privacidad a los opositores y periodistas por parte del DAS, dependencia directa del presidente; la intromisión ilegal de los organismos de seguridad para perseguir a los magistrados de las altas cortes son otro de los ejemplos del estado de descomposición que vivió la sociedad. A esto se agrega el maridaje DAS-paramilitares que llevó a la elaboración de listas de enemigos que fueron asesinados. El Ejecutivo lejos de buscar justicia premió con cargos diplomáticos a los implicados.

Las compras de votos y conciencias para lograr la modificación constitucional que permitió la primera reelección le resta legitimidad política. Algunas empresas del sector privado que apoyaron financieramente los mecanismos de reelección obtuvieron a su favor leyes de reducción de impuestos y subsidios.

La sucesión de irregularidades y violación en las leyes para lograr una nueva reelección y con ella el verdadero fin, la perpetuación en el poder, lograron despertar alarmas y en buena hora la Corte Constitucional impidió que a través de la violación a la ley se modificara nuevamente la Constitución.

La creencia del Ejecutivo, en su capacidad de prolongar su poder, relajó todos los diques de control. En su ideario estaba el nombramiento de un fiscal cercano a sus afectos y al prorrogarse el periodo de gobierno iban adquiriendo mayorías en las cortes.

El lenguaje se fue modificando, lo que antaño se llamaba tráfico de influencias, o en términos coloquiales avivatada, se llamó “espíritu emprendedor”, con este espíritu se logró modificar el uso de la tierra y así obtener grandes beneficios económicos.

En buena hora el actual gobierno no ha impedido que los entes de control investiguen y sancionen a quienes usufructuando el poder se lucraron indebidamente de los recursos públicos.

 

* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano

 

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