COVID-19: remedios y tóxicos

Noticias destacadas de Opinión

El 16 de junio pasado publicó el prestigioso diario The New York Times (TNYT) el artículo que referencio al final (actualizado por última vez el 22 de julio). Versa este sobre 19 remedios y tóxicos que seleccionaron expertos para calificar su efectividad, seguridad o toxicidad en los tratamientos contra el COVID-19. Comienza TNYT advirtiendo que la FDA, la máxima autoridad estadounidense para las drogas, no ha aprobado aún ningún tratamiento específico contra el coronavirus, pero sí les ha concedido a algunos pocos una autorización de emergencia. A continuación, mi resumen del importante y extenso artículo.

Usado ampliamente: Tratamientos usados ampliamente por los médicos en pacientes hospitalizados por enfermedades respiratorias, incluyendo el COVID-19.

Evidencia promisoria: Los estudios sugieren efectividad en la recuperación y la reducción de mortalidad, pero se requieren más investigaciones.

Evidencia mixta: Presentan resultados promisorios en células o animales, pero necesitan ser confirmados en las personas.

No promisorio, ineficaz y posiblemente peligroso: No alivian, han demostrado ser ineficaces y hasta tóxicos, peligrosos.

Pseudociencia o fraude: Los expertos alertan contra el uso de ellos. Algunas personas han sido encarceladas por prometer su eficacia contra el COVID-19.

Antivirales que funcionan contra otros virus y que podrían servir contra el coronavirus

Remdesivir. Evidencia promisoria. Lo fabrica Gilead Sciences. Fue la primera droga en obtener la autorización de emergencia de la FDA contra el COVID-19. Es un antiviral que se empleó con resultados pobres contra el ébola y la hepatitis C. Pero reconocen que podría reducir las tasas de mortalidad entre aquellos muy enfermos de coronavirus. Quien escribe entiende que es sumamente costoso, el tratamiento se avecina a los US$2.300 por paciente.

Favipiravir. Evidencia mixta. Recetado para combatir la influenza. Un estudio reciente sugiere que podría limpiar el virus de las vías respiratorias.

EIDD-2801. Evidencia mixta. Ha presentado resultados muy promisorios en células y animales, faltan sus pruebas sobre los humanos.

Recombinante ACE-2. Evidencia mixta. Es una proteína artificial creada por los científicos para alejar el coronavirus de las células vulnerables, con resultados promisorios en células, pero faltan todavía los experimentos sobre los animales y las personas.

Lopinavir y Ritonavir. No promisorios. Fueron aprobados por la FDA hace 20 años contra el VIH. Suspendidos en julio pasado por la OMS de los tratamientos contra el coronavirus en los enfermos hospitalizados, pero tolerados como tratamiento preventivo para las personas expuestas al virus en combinación con otros tratamientos.

Hidroxicloroquina and cloroquina. No promisorios, peligrosa la cloroquina. Fueron recetados desde 1946 contra la malaria, el lupus y la artritis reumatoide. La FDA advirtió que pueden ambos causar efectos secundarios adversos sobre el corazón y otros órganos. Esto, contra las recomendaciones de Trump y de Bolsonaro para tomarlas como preventivo. A pesar de los resultados negativos, la hidroxichloroquina se prosigue ensayando, porque hay estudios realizados con números reducidos de pacientes que sugieren una posible reducción en la mortalidad del COVID-19.

Medicamentos que activan una fuerte respuesta del sistema inmunitario

Plasma de los convalecientes. Evidencia mixta. Filtran el plasma de la sangre rica en anticuerpos de los pacientes recuperados con resultados muy alentadores inyectándolo a los enfermos. La FDA ya autorizó su empleo de emergencia para los pacientes muy enfermos de coronavirus.

Anticuerpos monoclonales. Evidencia mixta. El plasma de los convalecientes contiene algunos anticuerpos que atacan el virus y algunos otros que no lo atacan. Los científicos separan los más potentes contra el COVID-19, conocidos como anticuerpos monoclonales, y los inyectan en los pacientes.

Interferones. Evidencia mixta. Los interferones son moléculas que producimos naturalmente para inducir que nuestro sistema inmune ataque los virus. Hay evidencia de experimentos en ratones y células de que estas moléculas pueden prevenir que se infecten las personas sanas.

Los peores síntomas del COVID-19 son el resultado de sobrerreacciones de nuestro sistema inmunitarios contra el virus

Dexamethasona. Fuerte evidencia. Es un esteroide barato usado desde hace años contra las alergias, el asma y las inflamaciones. Reduce en un tercio las muertes de las personas ya con respiradores y en un quinto las muertes de los pacientes bajo oxígeno. No se recomienda para pacientes en las primeras etapas del COVID-19. Solo se recomienda para quienes ya se encuentra bajo respiradores o bajo oxígeno como suplemento.

Cytosorb. Evidencia mixta. Entiendo que las citoquinas son unas moléculas de la sangre para combatir las enfermedades, pero su exceso eleva las inflamaciones. El Cytosorb se emplea en una máquina purificadora para remover las citoquinas en 24 horas. Tienen aprobación de emergencia de la FDA.

Inhibidores de la citoquinas. Evidencia mixta. Son drogas existentes y efectivas hoy contra la artritis y las inflamaciones producidas por los excesos de citoquinas. El sarilumab de la farmacéutica Regeneron es una de tales drogas que, al parecer, tan solo ofrecen modestos alivios.

Células madres. Evidencia mixta. Ciertas células madre producen moléculas antiinflamatorias. Desde hace años los investigadores están tratando de usarlas en los tratamientos contra las elevadas citoquinas, pero los tratamientos con estas células no han sido satisfactorios.

Maniobras físicas y equipos que pueden ayudar al cuerpo del paciente a sortear el COVID-19

Acostarse sobre el estómago. Usado ampliamente. Esta maniobra les ayuda a algunas personas a evitar usar los respiradores. Mundialmente empleada.

Respiradores y ventiladores. Usado ampliamente. Indispensables para los pacientes con problemas respiratorios graves. Discutible el tiempo de su uso. No todos los pacientes que emplean ventiladores sobreviven, pero sí salvan vidas en numerosos casos.

El COVID-19 no solo afecta los pulmones, los investigadores buscan maneras de impedir y reversar esta devastación

Enoxaparina y otros anticoagulantes. Evidencia mixta. El coronavirus daña los vasos sanguíneos, daño que puede causar infartos. Para disolver los coágulos se emplean los anticoagulantes, liderados por este, desde hace muchos años con excelentes resultados.

Terapia renal. Promisoria evidencia. Una de cada cinco personas que se infecta con el COVID-19 y que ingresa en una unidad de cuidados intensivos sale padeciendo daños graves en los riñones. No se sabe por qué. Los institutos de salud recomiendan filtrar la sangre por medio de diálisis. Pero advierten que faltan mejores tratamientos para impedir o reversar estos daños.

Seudociencia y fraude

Inyectarse o ingerir desinfectantes. Tóxicos, letales se consideran los desinfectantes como el alcohol, los blanqueadores, el clorox… sugeridos por el presidente Trump en abril pasado, en forma estúpida. En Florida encarcelaron a cuatro personas por ofrecer blanqueador como cura contra el COVID-19.

Luz ultravioleta. Sin evidencia. El presidente Trump especuló que mataría los virus una luz solar muy potente. Pero ignoró que los virus internos siguen intactos dentro del cuerpo. Y una radiación muy fuerte sobre la piel puede causar cáncer.

Productos derivados de la plata. No evidencia. Algunos metales como el cobre, sí tienen propiedades antimicrobianas, pero no hay demostración alguna de que los productos elaborados con ellos sirvan para tratar el Covid-19.

Referencia: Coronavirus Drug and Treatment Tracker”. Autores: Jonathan Corum, Katherine J. Wu and Carl Zimmer. Traducido como: “Rastreador de drogas y tratamientos para el coronavirus”.

* Ivermectina. ¿Por cuáles razones ni siquiera aparece esta droga tan recetada en Cali entre las 20 importantes para TNYT? ¿La droga contra los parásitos externos de los perros?

Comparte en redes: