Coyuntura EE. UU.

Noticias destacadas de Opinión

Causa suspicacia que Mike Pence hubiera contradicho a su jefe reconociendo el triunfo de Joe Biden. La opción contraria contaba con tres escuderos poderosos, Ron Johnson, Josh Hawley y Ted Cruz, senadores republicanos por los estados de Wisconsin, Missouri y Texas, respaldados por al menos la mitad de sus colegas y un número equivalente de representantes a la Cámara. No obstante, Pence reconoció que no tenía la facultad constitucional de objetar los resultados de las elecciones del 3 de noviembre. Como ambas cámaras ya podían contar los votos del Colegio Electoral, hordas trumpistas invadieron el Capitolio. Unas eran de Qanon, creadora de la tesis conspiracionista que iguala a los demócratas con pedófilos satanistas; otras de Maga (Make America Great Again), añorante de la grandeza que suponen haber perdido por culpa de un presidente negro, y Proud Boys (Muchachos orgullosos), milicia armada radical del supremacismo blanco. Algunos ostentaban rifles y ametralladoras; otro tenía una camiseta con un letrero apologista de Auschwitz. Armaron una horca para ajusticiar a Pence por traidor, y buscando a quienes dizque violaban niños y conspiraban a favor del socialismo, irrumpieron en la oficina de la demócrata Nacy Pelosi. Al mencionado Hawley lo fotografiaron alzando su puño derecho en apoyo de los golpistas, de quienes Trump había dicho “sé que están adoloridos, que les duele que nos hayan robado … una elección aplastante” .

En octubre, el escritor Paul Austen predijo ese golpe, el cual, además, figura en la novela Los diarios de Turner, biblia del nacionalismo blanco. Así, el asalto del miércoles fue “la realización de una fantasía de la extrema derecha”, dentro de un paquete en el cual también figuran bombas atómicas con tal de acabar con la gente judía, negra e indígena para que los Estados Unidos llegue solo aria. Entonces, no es desacertado que Pelosi les exija a los generales que durante los próximos diez días mantengan a Trump lejos de los botones rojos que activan cabezas nucleares.

Para Auster el racismo es defecto mortal, idea a la cual refuerza el contraste entre la brutalidad que el dos de junio de 2020 ejerció la fuerza pública contra los manifestantes de Black Lives Matter y la permisividad de la cual hizo alarde con los asaltantes del 6 de enero. Hubo quienes guiaron la turba hasta la oficina de Nancy Pelosi, y otros que se tomaron selfis con los usurpadores.

Si al golpe hasta lo reforzaba el supremacismo racial, ¿por qué abortó? Es relevante que en Georgia el pastor negro Raphael Warnock y el periodista gay John Ossof triunfaran en las elecciones para el senado. Con el voto de ellos y el de Kamala Harris, los demócratas pasan a ser mayoría en el Congreso y podrán impedir saboteos inmorales como los que el republicano Mitch McConnell les hizo a buena parte de las iniciativas de Obama o las manipulaciones amañadas a las cuales apeló hace un año para impedir el juicio político a Trump por el intento de sobornar al presidente de Ucrania. Sin embargo, el trumpismo no desaparecerá y su creador no desistirá de los medios que sean para entorpecer a Biden. Con seguridad el Centro Democrático pondrá a las órdenes del derrotado el portafolio con sus competencias para eliminar la separación de poderes, crear bodegas que difundan terror y odio por Twitter y disciplinar Proud Boys.

Nota. Murió el ecólogo Emilio Arenas. Así, las comunidades negras e indígenas del Baudó pierden a un valioso aliado del etnodesarrollo.

Comparte en redes: