Por: Hernán Peláez Restrepo
La columna de Peláez

CR7 y Messi, out

Los dos líderes del momento futbolístico mundial, a la casa. Ni Messi, ni Cristiano dieron la talla para seguir en el Mundial. Continuarán fulgurando en la liga española y en la Liga de Campeones. Pero, en la gran fiesta del fútbol, que es el Mundial, lucieron huérfanos de equipo y de socios para hilvanar opciones de gol.

Lo cierto es el gusto producido al ver esta etapa mundialista. Diez goles en los dos juegos de la primera jornada. Los cuatro equipos, con errores normales en defensa, mostraron su espíritu de ataque. Provocaron fútbol ofensivo, con alta calificación para los franceses y con una dupla efectiva, conformada por Suárez y Cavani. Allí radica la razón de su valor y efectividad.

Argentina nunca encontró un equipo en el campo. Una zaga lamentable, donde no sirvió el ingreso de Fazio para la parte complementaria. Resultó peor el remedio que la enfermedad.

Sus laterales ingenuos y sin recursos para controlar a Mbappé, quien debe ser uno de los delanteros más veloces y determinantes por estas calendas. Enzo Pérez, Meza, Pavón, seguramente lucen en sus equipos, pero la camiseta de la selección les quedó grande, sin ser su intención.

Solo recordar los gestos de Messi, su ceño fruncido, fueron reflejo de la impotencia y eso que, a ratos, Banega se acordó de él. A Di María lo sostuvo en el terreno su golazo, mientras que Armani recibió cuatro goles que estarán en su hoja de vida, aunque realmente no tuvo culpa directa en las anotaciones galas.

Francia también ofrece fisuras en su sistema defensivo, aunque lo disimula con el ataque que sabe desarrollar. El cuarto gol de Francia, y vale verlo de nuevo si usted puede hacerlo, es una obra de arte, saliendo el balón desde Lloris y pasando por tres jugadores sin que algún rival lo pudiera neutralizar.

Portugal con mucho entusiasmo no consiguió beneficio con la presencia de Cristiano. William y Bernardo Silva tuvieron la pelota, mientras Guedes, un delantero que, aseguran triunfa en España, en nada ayudó a perforar el sistema de Godín y Giménez.

Francia muy fuerte en ataque y Uruguay, me parece más equilibrado en su juego y líneas. Pero, por encima de todo, disfrutamos de ese mensaje de fútbol hacia arriba, para adelante y con entrega total de los actores de los partidos, intentando superar sus propias limitaciones.

En esta época supercomercializada del fútbol globalizado, si se quiere, Messi y CR7 empacan maletas y quién sabe si tendrán revancha en Qatar 2022.

797713

2018-07-01T21:00:00-05:00

column

2018-07-01T21:00:11-05:00

paucasas_95_95

none

CR7 y Messi, out

16

2583

2599

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán Peláez Restrepo

Siempre que llovió...

El caso James

Dos caras

Ilusiones

Los alumnos