Por: Cartas de los lectores

Crecer mentalmente

Hay problemas que no son ideológicos. Hay cosas que no van ni de izquierda ni de derecha (y ya que estamos, tampoco de centro). Es tan fácil como esto: algunos asuntos nos afectan a todos y si no hacemos algo para arreglar lo que está mal, las consecuencias van a ser para todo el mundo, no importa en qué extremo del espectro político nos encontremos. Esto no se trata de comunismo ni capitalismo, se trata de la vida que llevamos hoy y de la vida que llevaremos mañana si no hacemos algo pronto.

Desde que tengo memoria, se ha venido hablando del cambio climático como un problema que hay que solucionar rápidamente. La mayoría de científicos están en consenso: el planeta se está calentando y gran parte de la culpa la tenemos los humanos. Uno pensaría que, si los expertos pintan un panorama tan gris, los líderes de las naciones escucharían y pondrían en marcha un plan para corregir el rumbo y evitar más daños al medio ambiente, ¿cierto? Pero entonces estaríamos equivocados. La realidad es que las personas que escogimos como nuestros “líderes” se alzaron —y se continúan alzando— contra los hechos y, en vez de corregir el rumbo, siguieron manejando hacia el precipicio. El carro no tiene frenos y la caída es larga.

Bien podrían argumentar que el crecimiento económico, que viene de la explotación de recursos naturales, es necesario para hacer algo en contra del cambio climático, y estarían —en parte— en lo cierto. Sin recursos económicos, no se puede hacer mucho, pero es exactamente ese paradigma lo que nos llevó a la situación actual. Queremos hacer dinero, porque esa parece ser nuestra única prioridad y no nos paramos a pensar si lo que hacemos nos está perjudicando. Las tecnologías actuales permiten explotar recursos de manera moderada y sin hacer daño al planeta. Si queremos crecer económicamente, primero tenemos que crecer mentalmente. Y la única forma de crecer mentalmente es haciéndonos responsables de nuestras acciones.

Ahora viene mi pregunta: ¿estamos dispuestos a aceptar que nuestros presidentes y congresistas se queden observando mientras seguimos matando al planeta? Greta Thunberg fundó un movimiento que busca combatir el cambio climático, ¡con solo 16 años! Habló en una asamblea de la ONU y se enfrentó a los líderes del mundo. La respuesta: trinos ofendiéndola. La única líder en esa asamblea fue una niña de 16 años, que, con menos recursos, ha hecho más por el planeta que presidentes que se quieren eternizar en el poder (de una u otra forma).

Yo creo que es hora de hacer exactamente lo mismo, es hora de seguir el ejemplo de Greta. No podemos seguir aceptando falsas promesas y palabras vacías. Las matemáticas son sencillas: si seguimos explotando la Tierra a un ritmo desenfrenado, en muy poco tiempo ni siquiera vamos a poder sobrevivir. Cuanto más daño hagamos, menos margen tenemos para hacer algo. Nos acercamos a la línea de no retorno. En unos pocos años ya no podremos hacer nada en lo absoluto para intentar salvar lo que teníamos hoy.

Tenemos que mirar a las personas que elegimos para guiarnos y recordarles que si los elegimos fue para que construyeran un futuro, no para que lo destruyeran.

A mí siempre me dijeron que el futuro del planeta era responsabilidad de los jóvenes, y cuando los jóvenes hacen algo por hacerse cargo de ese futuro, no podemos insultarlos cobardemente… eso nos haría patéticos.

Andrés Pineda Correa.

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