Por: Jorge Eduardo Espinosa

¿Creó Estados Unidos a ISIS?

El entonces candidato Donald Trump, en uno de los momentos más delirantes de las elecciones en Estados Unidos, acusó a Barack Obama de ser el “fundador de ISIS”. El 11 de agosto de 2016, en un acto de campaña en Sunrise, Florida, Trump afirmó sin vacilar que "ISIS honra al presidente Obama, él es el fundador de ISIS. Él lo fundó. Y diría además que la cofundadora sería la torcida Hillary Clinton ". Es fácil imaginar la eufórica reacción de los seguidores del republicano, los aplausos a rabiar de todos aquellos que no entendieron nunca cómo un negro ocupaba la Casa Blanca. Años antes, cuando el multimillonario de Nueva York era solo un excéntrico empresario que torturaba a los participantes de su reality, escribió en su Twitter que Obama, el presidente, no había nacido en Estados Unidos. El mensaje decía “Una fuente extremadamente creíble ha llamado a mi oficina y me dijo que el certificado de nacimiento de Obama es un fraude”. Ambas afirmaciones, así como otras tantas, hicieron parte de un cuidadoso plan para desprestigiar al primer presidente negro del país, que además de no tener el color de piel apropiado, cometió el horror imperdonable de llamarse Barack Hussein Obama. La estrategia funcionó a las mil maravillas. Miles de ciudadanos votaron por el republicano queriendo recuperar su país de las garras temibles de un violento musulmán escondido, de un infiltrado que pretendía destruir la nación de las libertades.

Todo esto que digo es cierto y lo pongo de presente para que nos entendamos: Trump ha sido desastroso desde todo punto de vista, ha debilitado las instituciones del país más poderoso del mundo, ha reavivado odios y extremismos que creímos marginales en el siglo XXI, ha sacado lo peor de tantos ciudadanos que ven en el vecino latino o musulmán o distinto al enemigo interno que hay que exterminar. Y sin embargo, creo que es posible defender al menos una de las acusaciones del presidente Trump al presidente Obama. En cierto sentido, Barack Obama sí creó al Estado Islámico. Lo que Trump olvidó es que lo mismo podría decirse de Bush papá y de Bush hijo. Ilustro mi punto con un ejemplo sencillo. La semana pasada, en el maravilloso Podcast del New York Times “The Daily”, el personaje central de dos episodios fue el ciudadano iraquí Basim Razzo. Su historia, narrada de forma magistral, comienza en Estados Unidos cuando se enamora de quien sería su esposa, Mayada, viajando por el país que le permitió estudiar ingeniería, mejorar su inglés y salir de su país, Irak. Luego, en una decisión familiar, decide regresar a Mosul, su ciudad, y ejercer allí lo que aprendió en Estados Unidos. Pasan los años, tienen una hija, viven en un barrio tranquilo a las afueras de Mosul, tienen un BMW modelo 91 y un jardín rodeado por pequeñas flores amarillas. 

Una mañana de 2014 el grupo terroristas ISIS se toma la ciudad cristiana más grande de Irak, Mosul, y los barrios entran en la mira del estricto control moral de los soldados del califato. La vida cambia para los Razzo. No es posible manejar el BMW, no hay lugar para ir, su esposa Mayada no puede salir de casa sin acompañante, los hombres no pueden vestirse con jeans o camisetas que tengan palabras en inglés. Hay una dictadura macabra y cruel en la ciudad. Y entonces empiezan los drones a vigilar desde los cielos las estructuras de Mosul. Y después a bombardear esas estructuras en una guerra desde el aire que la coalición, liderada por Estados Unidos, llamó la “más precisa en la historia”. Cientos de bombardeos al mes. Basim Razzo, la noche del 20 de septiembre de 2015, apaga su computador a la media noche. Camina hasta su cuarto, se tapa con las cobijas y se duerme al lado de su esposa. De pronto se despierta con un sabor extraño en la boca y con los oídos aturdidos. Trata de llamar a Mayada y no la encuentra, no sabe dónde está ni por qué. Se despierta unos días después en un hospital de Mosul. Mayada, su esposa, está muerta. También su hija. Su casa fue precisamente bombardeada por un dron de los Estados Unidos. Su vida terminó. Pasan los meses y el valiente Basim decide que necesita la verdad. ¿Por qué me bombardearon así? ¿Qué pasó? El Departamento de Defensa de Estados Unidos decide un día recibir a Basim en una audiencia. Una abogada joven le pide perdón y le ofrece 15 mil dólares como compensación. Miserables.

Dos periodistas, Azmat Khan y Anand Gopal, descubren por qué la coalición que dice luchar contra ISIS bombardeó la casa de Basim. Es macabro. Inteligencia creyó que la casa de Basim era un centro de comando de ISIS porque no vieron niños ni mujeres y porque un hombre abría un garaje con frecuencia. Vigilaron la casa 3 días, anotaron esa rutina en un cuaderno, decidieron lanzar un misil contra la casa. Eso fue todo. El señor Basim, que es un hombre valiente y decente, decidió seguir el procedimiento y no tomar la justicia por su cuenta. No se hizo miembro de ISIS, no se armó con un fusil para disparar a inocentes en una iglesia, no se inmoló en un concierto. Pero, ¿qué haría usted? ¿Sorprende acaso que tantos y tantos jóvenes musulmanes odien a Estados Unidos y a su gente? La administración Obama intensificó la cantidad de bombardeos desde drones durante sus 8 años de gobierno. ¿Cuántos Basim Razzo hay en Irak, Siria, Somalia, Afganistán? ¿No es todo esto una prueba incontrovertible de la responsabilidad de Estados Unidos en el crecimiento de ISIS? 

En más de un sentido, Obama y Bush y Bush papá y la Secretaria de Estado Clinton sí son los fundadores de ISIS. Y esto apenas comienza. 

@espinosaradio
 

 

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