Por: Alvaro Forero Tascón

¿Crisis política o protesta pasajera?

La pregunta sobre la situación generada por la protesta social de los últimos días es si se trata de una crisis política o de una inconformidad pasajera.

Se puede intentar responder mirando varios factores. De si se trata de un hecho aislado, surgido de la inconformidad de unos sectores específicos, como los estudiantes y los sindicatos. No es aislado, lo antecedieron hechos importantes como las elecciones locales, en que el partido de gobierno sufrió una derrota considerable. La caída pronunciada en las encuestas de casi todos los indicadores sociales y económicos, y del presidente Duque y del expresidente Uribe. Y una derrota política fuerte del Gobierno en el Congreso, con la caída del ministro de Defensa.

De si tiene causas internacionales e internas. Hay condicionantes externos claros como el desgaste del modelo neoliberal después de 40 años, que en países como Chile y Colombia ha generado avances económicos muy desiguales. La crisis de representación que viven las democracias liberales, que redujo la capacidad de los partidos de interpretar las demandas sociales y les ha abierto espacio a los movimientos sociales en lo que se conoce como la movimientización de la política. El poder disruptivo de la tecnología a través de las redes sociales, generando un aumento en la participación ciudadana que ha golpeado los “mercados” tradicionales de la democracia y creado unos nuevos como el activismo en las calles, especialmente de los jóvenes.

Y causas internas como la terminación del conflicto armado, que viene teniendo efectos profundos sobre la política, como desmontar el monopolio de la centroderecha y el ascenso de los temas sociales en reemplazo de los de seguridad. Como el profundo cambio de la estructura social por el ingreso a la clase media de más de cinco millones de personas durante los últimos 15 años, que ha generado un cambio de expectativas frente a la educación y los derechos sociales.

Y el debilitamiento de las instituciones por efecto del populismo de derecha y de izquierda, que viene erosionando la confianza de la ciudadanía en el Estado y las élites políticas y económicas.

Se puede responder la pregunta verificando si las demandas de reformas de una parte de la sociedad vienen siendo interpretadas por el sistema político. Es claro que hay un déficit de reformas en materias urgentes como la corrupción, la impunidad, la seguridad social, la tierra, entre otras. Y que existe una especie de bloqueo institucional en la medida en que los políticos no permiten reformas políticas, los jueces se rehúsan a reformas judiciales y el empresariado se opone a reformas económicas. Desde las reformas de la Constitución de 1991, no se han realizado ajustes de fondo, con la excepción del proceso de paz.

Y se puede responder el interrogante sobre si estamos ante una crisis política de fondo o una crisis pasajera evaluando si la agenda nacional que viene desarrollando el Gobierno tiene un mandato electoral fuerte o no. La elección presidencial tuvo un componente anti el otro candidato muy fuerte, y eso generó unas coaliciones de votantes muy diversas, con expectativas distintas. Los sectores moderados que votaron por Iván Duque para atajar a Gustavo Pero no se sienten interpretados por la agenda uribista.

895937

2019-12-16T00:00:36-05:00

column

2019-12-16T00:30:02-05:00

[email protected]

none

¿Crisis política o protesta pasajera?

39

3398

3437

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Alvaro Forero Tascón

Aida, el mito

¿Se está reconfigurando el centro político?

¿Fin del arma secreta de la “mermelada”?