Por: Jaime Arocha

Crítica a una crítica de unas criticables cuotas

DANIEL MERA, DIRECTIVO DE LA Fundación Color de Colombia, criticó el proyecto de ley de “Igualdad de Oportunidades” recomendado por la Comisión Intersectorial para el Avance de la Población Afrocolombiana que encabeza el vicepresidente Francisco Santos (El Tiempo, julio 12 de 2009).

Para Mera esa Comisión ha debido importar desde Estados Unidos las políticas universales que introdujo el presidente Barack Obama para favorecer a todas las “minorías infrarrepresentadas”, en vez de acciones afirmativas de la época de Lyndon Johnson. Además predice que la reparación mediante cuotas para que más afrodescendientes entren a la fuerza laboral y a la universidad “es comprar un boleto para un conflicto que no conocemos”.

 Al primer argumento lo niega el que durante los años de 1980, en América Latina tomara fuerza la lucha a favor de las ciudadanías plurales. Los pueblos étnicos constataron que las Constituciones que durante siglo y medio habían identificado la pertenencia nacional con el blanqueamiento fracasaron en superar el racismo colonial. Inclusive, el universalismo de la Revolución Cubana no quedó eximido de ese fracaso por los años de discriminación contra la religión de los Orichas o por un turismo que sigue segregando a la gente negra a la usanza de Cartagena o Bogotá. Por su parte, según el New York Times (julio 12 de 2009), el universalismo de Obama ya ha sido criticado por su incapacidad de frenar un desempleo que llega al 15% para la gente negra y triplica la tasa nacional de 4,6%.

En cuanto al conflicto dizque inexistente, aquí he citado a Fernando Urrea, quien demostró que, según el censo de 2005, el 49% de la población negra del litoral Pacífico ya ha sido desterrada por el conflicto armado. De ahí que el historiador Óscar Almario sostenga que la guerra ha sido de limpieza racial. Sin embargo, la Comisión Intersectorial que Mera critica coincide con él al ocultar esa conflictividad y formular unas recomendaciones para el sector rural que no hablan de desplazamiento forzado, sino de “migración a las ciudades más cercanas” ¡por limitaciones de infraestructura y mercado! Como si fuera poco, añade que los “servicios ambientales” que los territorios colectivos de comunidades negras podrían ofrecer “no se han hecho transables en el mercado”. Según eso, el infortunio es culpa de los discriminados, como más adelante uno lo comprueba leyendo que los líderes afrocolombianos, raizales y palenqueros “no han logrado (que sus poblaciones superen el… ) estancamiento socioeconómico”, sin que la Comisión impugne el exilio causado por amenazas paramilitares.

Mera no objeta que la Comisión sea consecuente con el rechazo oficial a la reparación colectiva que requieren los Consejos Comunitarios de comunidades negras por pérdida de territorios ancestrales debida a la guerra. Tampoco, que así quede invalidado el carácter integral de las acciones afirmativas recomendadas. Ese crítico enmudeció ante el ocultamiento gubernamental del conflicto armado y su racismo, ocultamiento que puede reducir las cuotas para vincular más gente negra al empleo formal y a la educación superior a otro medio de conseguir voticos, conforme a la tendencia que el presidente Uribe sigue profundizando, luego de haber comenzado a reparar a las víctimas por la vía administrativa.

* Grupo de Estudios Afrocolombianos de la Universidad Nacional de Colombia.

 

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