Por: Enrique Aparicio

Cuando gastar no es problema

¿Quiere ver una casa de muñecas que cuesta 2,000,000 de dólares, o un Buda de la dinastía Ming sentado en perfecto balance por un millón de dólares, o el misterio de la transustanciación pintado en una alegoría hace 500 años, o un billar que se puede volver piano, o Diana la cazadora, esa figura salida de la mitología, relajándose con unas ninfas en lugar de estar echando flecha aquí o allá, pintada en el siglo XVII, o el reloj adornado por una figura de Baco en hojilla de oro ordenado por la casa de los Augsburgo, o cuadros en carboncillo de principios del siglo XX de damas jugando tenis, con cuerpos estilizados, o una naturaleza muerta con micos robándose la fruta, o un óleo de una madre jugando con sus pequeños hijos hace unos 400 años y así una interminable lista de obras de valor incalculable?  Esto es parte de lo que pudieron admirar los amantes de las expresiones artísticas de ayer y de hoy que se dieron cita en Maastricht, Holanda a mediados de marzo en que se celebró la 30ava edición de TEFAF, la Feria Europea de las Bellas Artes, la más importante del mundo en su especialidad.  A lo largo de esos días asistieron 71 mil personas provenientes de 60 países, la mayoría coleccionistas privados e institucionales, aunque también gente que simplemente gusta del arte.

En esta ocasión se reunieron 282 galerías, que trajeron lo mejor de su oferta desde 21 países.  Según su especialidad se agruparon en las secciones: Pintura, Antigüedades, Arte antiguo (egipcio, etc), Joyería fina, Arte tribal, Arte moderno, Diseño y Papel.

Imagine que entra en un museo donde cada obra expuesta está a la venta; donde cada marchante está ansioso por describir y resaltar los atributos y la historia de cada pieza que seleccionó cuidadosamente para esta feria; donde todo tiene el "sello" de calidad y autenticidad que da tranquilidad a quienes vienen a comprar (para ello existe un comité internacional e interdisciplinario de expertos).  Es un paseo maravilloso por la historia del arte, del más antiguo al moderno.

Pero asistir a este emporio necesita un proceso mental especial.  Con esto quiero decir que este tipo de eventos se salen de lo racional para nosotros los ciudadanos de a pie.  Sólo pensar que una casa de muñecas -hobby de las señoras bien en otro siglo- necesita que alguien se meta la mano al bolsillo y saque 2 millones de dólares para llevarse el “juguetico” a casa para que la nieta se divierta, por decir algunos de sus usos, deja poco espacio a la imaginación. Cada cuadro con su motivo especial cuesta miles de dólares, si no millones.

Aunque durante cientos de años el arte estuvo dominado por la Iglesia y por ende los motivos religiosos fueron el objeto principal de la pintura y escultura, esta tendencia marca su fin con el Renacimiento -siglo XV y XVI- cuando el hombre es el centro del arte comenzando en Florencia.  En TEFAF los estilos, épocas y temas se mezclan para satisfacer los gustos de los diversos coleccionistas

Y, finalmente, termina nuestro recorrido por esta enorme feria de arte que parece tener vida propia.  Como todos los años, un restaurante especializado en ostras nos da la bienvenida a mi novia y a mí.  La información queda registrada en un banco de memoria personal que ayudará a nuestros juicios cuando se trate de eventos de esta clase y nivel. Sin darnos cuenta, han pasado horas y el tiempo parece haberse detenido.  Ya es hora de volver a casa en el tren que gastará 3 horas en llegar a su destino.  El You Tube muestra algunos de los objetos que me llamaron la atención, además de la elegante distribución interna que tiene corredores con nombres como la 5th Avenida o los Campos Elíseos.

You Tube.

Que tenga un domingo amable.

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