Por: Mauricio Botero Caicedo

Cuba: dos pasos atrás; ninguno adelante

“Huid del país donde uno solo ejerza el poder; es un país de esclavos” Simón Bolívar, 2 de enero de 1814.

LA SENTENCIA DE BOLÍVAR ES INOBjetable, con la única excepción de que en Cuba no es uno solo el que ejerce el poder, sino dos. Los inefables hermanos Castro Ruz, según Montaner, “son personajes absolutamente mesiánicos, sin vestigios de prudencia ni sentido del límite, y que tienen una visión delirante de la historia y de la realidad política planetaria”.

Aparte de ser un país de esclavos, Cuba probablemente es el mayor ejemplo del fracaso político, económico, y social del comunismo. Los hermanos Castro convirtieron a Cuba en una nación empobrecida, hambreada y sin esperanzas. En sus épocas de gloria, Cuba tuvo 156 ingenios que producían 8,1 millones de toneladas de azúcar. Hoy, 44 factorías no llegan al millón de toneladas, reconociendo oficialmente el gobierno que están en los mismos niveles que en 1905. Es decir, el comunismo ha hecho retroceder a los cubanos 105 años. Cuba, que a principios del siglo pasado era autosuficiente, hoy tiene que importar el 70% de sus necesidades alimentarias. En los últimos 51 años lo que los Castro han dado son dos pasos atrás, ninguno adelante.

Sobre Cuba, la mientología marxista ha tejido tres mitos, los tres tan bien urdidos como espurios y fraudulentos:

- Mito No. 1: Cuba es pobre porque durante los últimos 50 años ha sufrido un bloqueo por parte de Estados Unidos.

Realidad: Lejos de existir un “bloqueo” (Cuba mantiene relaciones comerciales con el 99% de los países del mundo) lo único que ocurre es una suspensión unilateral del flujo comercial con Estados Unidos. Lo que los gringos han hecho es exactamente lo mismo que Chávez hace con Colombia, pero nadie argumenta que Colombia sufre un “bloqueo” sólo por el hecho de tener suspendidos los flujos comerciales con Venezuela. Cuba, no nos digamos mentiras, no genera divisas para cubrir sus necesidades básicas. Dependiendo de la caridad para sobrevivir, los Castro convirtieron la isla en una sociedad mendicante.

- Mito No. 2: El óptimo nivel de educación es uno de los grandes logros de la Revolución castrista.

Realidad: Que hay alfabetización universal en Cuba, nadie lo discute. Pero aparte de enseñarles a leer y escribir, la educación en Cuba es mediocre y circunscrita a un pénsum arcaico y sin vigencia alguna. Entrando en la segunda década del siglo XXI, en Cuba la libertad de información sigue siendo coartada y el acceso a internet estrictamente limitado a la ‘nomenclatura’; y sólo un mamerto despistado argumentaría que hoy Cuba tiene un adecuado y moderno nivel de educación. Adicionalmente está científicamente comprobado que las lecturas de los discursos de Fidel y los libros de Eduardo Galeano, ambas obligatorias en las escuelas cubanas, pueden causar irreversibles daños cerebrales.

 - Mito No. 3: La salud en Cuba, además de ser gratuita, es de excelente calidad.

Realidad: Con excepción de algunos males menores como la gripa, no es prudente enfermarse en Cuba. No sólo los hospitales carecen de infraestructura, insumos y tecnología, sino que todo médico y enfermera competente sigue abandonando masivamente la isla vía Venezuela.

La última farsa de Fidel es el considerar un “disparate” y un “absurdo” que hayan nombrado a Uribe vicepresidente de la comisión que investiga el ataque israelí a una flotilla. Lo que sí es sospechoso es que las declaraciones del fósil vengan inmediatamente después de una larga entrevista con la senadora Piedad Córdoba, “Teodora”. Si hay alguien responsable del deterioro de las relaciones entre Venezuela y Colombia, es esta nefasta mujer que envenenó al sátrapa venezolano en contra nuestra. Hoy, “Teodora” pretende repetir en Cuba lo que con inocultable éxito logró en Venezuela.

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