Por: Cartas de los lectores

De Fasecolda sobre columna de Rivas

A propósito de la columna de Rafael Rivas titulada “La feria de los seguros de vehículos”, publicada el pasado 8 de octubre, la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, quiere llamar la atención sobre algunos argumentos que consideramos equivocados o incompletos.

Con el ánimo de contribuir a aclarar algunas interpretaciones frecuentes sobre el precio de los seguros de autos (conocido como “prima”), nos permitimos hacer los siguientes comentarios:

Afirma Rivas que las primas no han caído a pesar de la disminución en el costo de los vehículos. Contrario a su afirmación, la prima promedio del seguro de vehículos ha venido disminuyendo en los últimos años. Entre 2004 y 2011 ha caído cerca de 30% en términos reales. Además, el valor de la prima no depende solamente del precio del vehículo. Al momento de asegurar un automóvil, el consumidor típico adquiere una protección contra tres tipos de siniestros. Sólo en uno de ellos, pérdida total, el precio del vehículo incide directamente en el valor de la indemnización y, por ende, de la prima; en los otros, pérdida parcial y afectación a un tercero, las indemnizaciones (e indirectamente las primas) son en principio independientes del precio del vehículo. De otra parte, teniendo en cuenta que el seguro es una mutualidad, caracterizada por la dispersión del riesgo entre los distintos asegurados, el número de asegurados, sus características particulares y la composición del parque automotor también inciden en la determinación de las primas.

Dice además que “según Fasecolda, los precios de los vehículos usados tampoco caen”. Según la Guía de Valores de Fasecolda, y las demás referencias disponibles, éstos han venido registrando año tras año importantes pérdidas en su valor comercial. A propósito de esta Guía, es importante aclarar que constituye una lista de referencia que el sector asegurador pone al servicio de las compañías de seguros y de la comunidad en general, a través de su página web, como una aproximación al valor comercial de los vehículos. Es una herramienta elaborada de manera independiente por una empresa externa y revisada anualmente por una prestigiosa firma de consultoría económica. Debido a que la Guía de Valores es sólo una referencia, como otras del mercado, el asegurado y la aseguradora pueden establecer un valor diferente al allí listado con base en las características propias de los vehículos, su kilometraje, accesorios y estado general, entre otros factores.

Dicho lo anterior, es preciso aclarar que Fasecolda no “determina el precio al cual se deben asegurar los vehículos”. Gracias a la amplia competencia que caracteriza al mercado asegurador, cada compañía, en consideración a los factores expuestos, así como a sus políticas internas, determina la prima para sus asegurados. Igualmente, la Superintendencia Financiera exige conocer la metodología de tarifación de las primas a través de la denominada “nota técnica” que cada aseguradora debe remitir.

Carolina Soto. Vicepresidente Ejecutiva, Fasecolda.

Túnel de Oriente en Medellín

Hace algunas semanas escribí una carta en la que expresaba mi sorpresa por la poca profundidad que se le había dado en su periódico al informe (si puede llámarsele informe a la nota de casi una página que publicaron) sobre la construcción del Túnel de Oriente, que reduciría en 15 minutos el traslado de Medellín al aeropuerto José María Córdoba, ubicado en Rionegro. Señalaba, entre otros aspectos, que consideraba necesaria la realización de un informe serio que diera cuenta de los diferentes actores afectados e involucrados en esa megaobra.

El jueves se anunció en los periódicos de Medellín el inicio de obras para el próximo martes, al tiempo que se señalaba la respuesta que el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, le dio al derecho de petición del alcalde. Básicamente se reducía a que consideraba que ya estaban dadas las condiciones para la construcción.

Y entonces, como suscriptora de El Espectador y como fiel seguidora de su periódico me pregunto: ¿no suscita ninguna inquietud en ustedes la persistencia del gobernador en el inicio de estas obras a apenas dos meses y medio del final de su mandato? ¿No consideran válidos los cuestionamientos que ha hecho la comunidad sobre la costrucción del túnel (que pasan por lo ambiental, por sus costos —especialmente en la proporción de costos-beneficios— y por la poca relevancia de la obra. Hay ya dos vías con doble calzada para llegar al aeropuerto desde Medellín, entre otros)? ¿Las más de 100 páginas del derecho de petición del alcalde Alonso Salazar, que incluyen estudios, no ameritan una respuesta más seria y profunda por parte de la Administración Departamental?

Ojalá tuviéramos una sorpresa en una futura edición que diera respuesta a estos y otros aspectos. Así, quizás, seguiría confiando en la seriedad de su periódico. Si no, creo que no me quedará de otra que pensar que el tema resulta espinoso —y quizás no rentable— por los intereses involucrados en ello y que no vale la pena confiar ya ni siquiera en lo que consideraba el único islote independiente y crítico del periodismo en nuestra sociedad.

Ángela Ramírez. Medellín.

Yo me llamo

El día viernes llegó con el periódico una revista sobre el programa Yo me llamo. Si bien imagino que hay mucho esfuerzo en su elaboración, el resultado final es un fiasco. Además de errores de redacción, no hay nada de creatividad en los temas y en lo que nos mostraron. Cada cosa que publican ya la conocíamos, entonces me pregunto: ¿para qué una revista con lo que los demás medios ya han mostrado?

Marcelo Prieto. Bogotá.

Envíe sus cartas a [email protected]

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Sobre el fraude escolar y el hurto

La dignidad y la fuerza es decidiendo