Por: Cartas de los lectores

De Jean-Claude Bessudo

Haciendo referencia al artículo de María Teresa Ronderos del pasado viernes intitulado “Las perlas de ‘El Canoso’ ” me permito efectuar algunos comentarios.

 

Deseo aclarar que la recomendación del presidente Uribe no fue de asociarse con Alnuva; fue en general con toda la industria turística, de efectuar alianzas con la industria local ante firmas que operan en el país y en Santa Marta, durante un consejo comunitario en dicha ciudad.

En cuanto a la carta supuestamente firmada por Jorge 40, sí denunciamos inmediatamente la comunicación y la situación al viceministro de Turismo y a la doctora Julia Miranda, directora de Parques Nacionales, a quienes mostramos la carta que llegó. En ese momento pedimos autorización a Parques Nacionales para adquirir el 38% de Alnuva.

Devolver la concesión no era una alternativa viable contractualmente ni venía al caso puesto que en el momento de enterarnos del famoso contrato de cuentas en participación, no se había mencionado ni era conocida por nosotros la supuesta participación de paramilitares en Alnuva.

Ninguna de las personas que figuraba en la escritura de constitución de Alnuva, sociedad que había sido autorizada por Parques Nacionales para formar parte de la Concesión, aparecía o aparece sindicada de paramilitarismo.

En ningún momento sentí ni siento ahora que hubiera hecho negocios con paramilitares.

Jean-Claude Bessudo. Presidente Organización Aviatur. Bogotá.

Precisiones de tecnología

Es vergonzoso oír a los ministros de Defensa y TIC hablando sobre el robo de celulares en Colombia. Estos señores no tiene idea como funciona un celular y la red, a duras penas manejan el Blackberry. Los SIM no tienen nada que ver con el problema, todos los teléfonos celulares tienen un numero de serie electrónico que no se puede cambiar en ninguna circunstancia; está incorporado en la tarjeta madre de cada celular y ese serial electrónico con la tarjeta SIM son los que se comunican y se identifican con las antenas de la red y le permiten al usuario hacer la llamada y mantenerse hablando por todas las antenas de la ciudad.

La solución radical para este tema es una Policía profesional, un castigo ejemplar, jueces con pantalones y una justicia que no sea permisiva. Y los más importante: que los colombianos no compren celulares robados en el mercado negro conocido por todos, principalmente por la Policía.

Luis Gómez. Bogotá.

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