Por: Felipe Zuleta Lleras

De la Calle

Se lanzó al ruedo esta semana el doctor Humberto de la Calle como candidato a la Presidencia de la República. Esta, sin lugar a dudas, es una muy buena noticia para los demócratas colombianos. De la Calle viene precedido de un gran prestigio, no sólo por lo hecho por la paz sino, recuerde usted, cuando como ministro de Gobierno en 1991 sacó adelante la reforma constitucional que culminó con la nueva Carta Política.

El doctor De la Calle tiene una larga trayectoria en la vida política colombiana y, hay que decirlo, siempre ha sido coherente con sus creencias. Es ideológicamente liberal y por ende defensor de las minorías. Ha dicho que no descarta lanzarse por firmas, pero que lo haría como liberal si hay una gran coalición y siempre y cuando el Partido Liberal no avale candidaturas de personas que no son liberales (entiéndase Viviane Morales).

Es claro que no será candidato de las Farc sino de la paz, por la que votamos más de seis millones de colombianos. Por supuesto que como este es un país de ingratos, un sinnúmero de colombianos, azuzados por los uribistas, dirán que quiere la Presidencia para llevar a Colombia hacia el castrochavismo.

Si hay algo que no hicieron los negociadores con las Farc fue entregar el Estado de derecho, ni acabaron con la propiedad privada. Pero, claro, como somos esencialmente un país de irreflexivos, ya olvidamos la guerra en la que estuvimos sumidos por más de 50 años.

Las elecciones que se vienen prometen ser las más polarizadas de los últimos años, pues llegamos con un país en donde el odio parece ser lo único que mueve a algunos. Odio que administran divinamente Uribe y sus seguidores. Odio que los ha cegado para ver la importancia de que las Farc se hayan desarmado y sus fusiles apagado.

Eso, entre otras personas, lo logró De la Calle, a quien, estoy seguro, se lo cobrarán por el resto de la vida, cuando deberíamos agradecerlo para siempre.

En buena hora, con la presencia de Humberto de la Calle los colombianos tenemos sin lugar a dudas unos buenos candidatos para quien ha de suceder al presidente Santos. Germán Vargas y Sergio Fajardo entre otros.

Ojalá logren entre todos los aspirantes una gran coalición para derrotar al candidato que escoja Uribe y a Petro, pues el país no puede coger ni para la derecha recalcitrante ni para la izquierda caduca.

Al doctor De la Calle habría que pedirle que se llene de paciencia frente a lo que se le viene encima y no vaya a dejarse intimidar por los insultos y amenazas que recibirá.

Prometen, pues, las próximas elecciones ser absolutamente complicadas. Pero, hay que decirlo, definitivas para saber en qué dirección agarrará el país después de haber estado en guerra por más de medio siglo. Ciertamente somos un país de desagradecidos y siempre ha sido así.

Notícula. Tanto que algunos critican al alcalde Peñalosa, pero ni siquiera se han tomado el trabajo de saber lo que ha hecho. Lo digo por los petristas recalcitrantes, como si Petro hubiera hecho un buen gobierno.

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