Por: Antieditorial

De un maestro

Aunque los felicito porque se acuerdan de los maestros en tan importante periódico, estoy en desacuerdo con el editorial porque no apunta directamente a la verdadera problemática de los maestros en Colombia.

Doy mi punto de vista como maestro en ejercicio en la Institución Héctor Abad Gómez y en paro.
 
En “salarios” podemos leer los estudios de la Fundación Compartir y los observatorios laborales del MEN y de la Universidad Nacional, todos ellos coinciden en que existe una desnivelación salarial entre el 16 y el 22% de los profesionales de la docencia frente a otros profesionales y servidores públicos.
 
En “salud”, por la cantidad de maestros que han muerto por falta de atención oportuna, se debería cambiar el modelo de salud de los maestros, ya que es mejor un mal fin que un mal sin fin. A los maestros en la educación y en la salud nos tratan como unos limosneros mendigando. La EPS (peor que el seguro social) de los maestros debe ser reformada o cambiada.
 
En “evaluación” podemos ver la entrevista de CM& que Yamid Amat le hizo a la ministra de Educación: en la encuesta que se le hizo a los colombianos, el 70% no quiere que a los maestros los evalúen ya que la evaluación es para sancionarlos. Aunque contesten bien en las evaluaciones, sólo pasan el 20% debido al presupuesto recortado para hacer los aumentos.
 
Además a los maestros permanentemente nos evalúan las directivas, padres de familia, alumnos, los compañeros y la comunidad en general.
 
Los maestros en Colombia somos tratados como la Cenicienta del paseo. La ministra Gina Parody amenazó con hacer los descuentos de los salarios por días no laborados. Luis Gruberth, presidente de Fecode, le dice “ministra, la llamamos a que se atempere. Su actitud no es el camino, no aplique la teoría de la letra con sangre entra”.
 
La salud y la educación son derechos fundamentales consagrados en la Constitución Política de Colombia. Fecode en este paro le está enviando el mensaje tan promocionado en los últimos meses al Gobierno: “Usted no sabe quién soy yo”. Por el bien de la educación de Colombia, “la más educada”, le estamos pidiendo al presidente Santos que interceda para que el paro de maestros se arregle.
 
Señores candidatos a las gobernaciones, y alcaldías, y partidos políticos, el pueblo colombiano espera que ustedes se pronuncien ahora que estamos en víspera de las elecciones para saber los colombianos por quienes vamos a votar.
 
Si seguimos como estamos, ¡pobres maestros!
 
 
*Mario Quintero Martínez
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