Por: Gonzalo Silva Rivas

Debajo del par

En los últimos días medios de comunicación tan respetables como la BBC han hecho referencia de Colombia para presentarla como destino de interés turístico en búsqueda de nuevos mercados, especialmente en el nicho corporativo dirigido a la organización de seminarios y congresos.

La particularidad de la nota, registrada en su página web, es el producto promocional. No son nuestras playas tropicales ni parques naturales sino el golf, deporte que lidera una novedosa estrategia de venta de la imagen del país en el exterior.  


A la cadena británica se suman otras publicaciones, como el magazine panameño Sports & Health, que titula “Colombia, una parada obligada para los amantes del golf” y el periódico Panamá América, cuya revista especializada, Enlace, destaca que las autoridades se enfocaron en posicionar al país como destino de talla mundial para la realización de eventos y práctica de golf.


Es el preámbulo de una positiva diversificación de la propuesta turística, que en este caso saca provecho de la multimillonaria infraestructura que rodea a un deporte con cierto tufillo elitista, concentrado en clubes privados de limitado acceso y que en un país de 45 millones de personas apenas suma 35 mil jugadores, 15 mil con hándicaps oficiales de Fedegolf. Ajenas al mercado interno, por costos y restricciones, las canchas pueden ser punta de lanza de un selecto segmento turístico en el concierto golfistico y el alto mundo empresarial.


Proexport copatrocina eventos internacionales de golf premiando a los ganadores con viajes a Colombia para conocer las canchas. También trabaja el turismo corporativo, modalidad que por estas épocas de globalización se mueve con rapidez. Los altos ejecutivos que en razón de trabajo viajan por el exterior además de excelente trago generalmente persiguen buenos campos de práctica. Estos escenarios contribuyen al  entretenimiento y la relajación pero también a proponer y a cerrar negocios.


El turismo del golf genera alta rentabilidad por el nivel adquisitivo de sus practicantes y para atraerlos Colombia cuenta con materia prima. Posición geográfica privilegiada, variedad de eventos, buen clima de negocios y calidez humana. Es el segundo país suramericano en canchas después de Argentina, con 47 homologadas, 26 de ellas en Bogotá, varias con sello de marca de diseñadores mundiales. Los clubes que han decidido compartirlas con el turismo ejecutivo y deportivo, en alianzas con agencias de viajes, aerolíneas y hoteles, firman tarjeta ganadora. 


En las montañas andinas, cerca al mar o entre los cafetales, como se promueven, las canchas de golf en Colombia arrancan su partida promocional. Desde el tee del primer hoyo, con certeros golpes de prensa, aspiran a terminar bajo par.


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