En defensa de la fiesta brava

Santiago Mejía, miembro del Club Taurino El Albero de Medellín, envió a El Espectador el siguiente escrito explicando su punto de vista sobre lo ocurrido con el torero Víctor Barrio, quien murió el 9 de julio en una Plaza de Toros en España. El texto se muestra en toda su plenitud.

EFE

No puede haber expresión más egoísta que pretender pasar por encima de las libertades del otro por el simple hecho de no compartir ideas, costumbres o tradiciones. La onda “New Century” de la humanización de los animales ha calado a tal punto de preferir la vida de un semoviente a la de cualquier persona –salvo si ésta es un familiar, obvio- aún cuando lo único que tal persona haya hecho en su vida es luchar por lo que ama, sin egoísmos, sin sobrepasar los límites legales o vulnerar los derechos de los demás, como Víctor Barrio.

Desde la trágica muerte del torero español hace pocos días,  hemos visto en redes una horda de insultos, injurias y todo tipo de ofensas contra los aficionados a la tradición taurina, al campo bravo y como no, a la familia y allegados del torero. Lo increíble es saber que muchos de ellos piden que se garanticen las libertades individuales y participan activamente en la promoción de la legalización del matrimonio igualitario, el aborto, las drogas, la adopción por parte de parejas del mismo sexo y todo aquello que genere  controversia social.

Pues bien, nosotros, los que vivimos por y para el toro, los que amamos profundamente esta noble tradición que entendemos sea difícil de tolerar, también pedimos que se garanticen nuestros libertades, nuestras preferencias y el derecho a asistir libremente a un espectáculo que además de generar miles de empleos directos en las ciudades donde se realizan las ferias, hace parte del patrimonio cultural inmaterial del país.  Del mismo modo, exigimos que no se utilicen tragedias ajenas para polemizar, a través de mentiras, la tauromaquia.

Ni es cierto que se debe sacrificar la reata del toro que causa la muerte a un torero; ni mucho menos que se manipule el toro antes de salir al ruedo a enfrentarse con el diestro. Si se va a debatir sobre el tema, que se haga con argumentos sensatos, como debe ser.


Santiago Mejía
Club Taurino El Albero, Medellín.

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