Por: Adriana Cooper

“Deja de ser tú”

Por estos días, en el Planetario de Medellín se proyecta una película: La materia oscura. Aunque ya la había visto hace un año, tuve que repetirla por casualidad: era la única función posible en una visita imprevista. La primera vez que la vi no entendí mucho. Tal vez porque los puntos solo se conectan hacia atrás, como dijo Steve Jobs, y en ese entonces, aunque yo ya había leído bastante sobre astronomía, no estaba tan interesada en el mundo de lo intangible como hoy. Este video habla sobre el bosón de Higgs, una partícula esquiva e invisible que, según los físicos, aporta masa y forma a todo lo existente. La teoría propone que un campo de energía llamado Higgs (en honor a Peter Higgs) existe en todas partes del universo. Partículas como electrones, protones y neutrones (componentes de un átomo y lo más pequeño que hay) interactúan con este campo y adquieren su masa y forma gracias a él. Es como una mano invisible (perdón con los físicos si esta comparación resulta imprecisa o les suena a algo divino) que organiza el mundo desde su origen y casi sin dejar rastro.

Más de 10.000 millones de dólares se han invertido y cientos de científicos en distintos países han trabajado desde los años 60 para comprobar la existencia de este elemento minúsculo que ya ha dado algunos indicios. Esta segunda vez, el video me pareció más claro. Tal vez porque estaba conectado a la lectura de dos libros recientes: Sobrenatural y Deja de ser tú, ambos escritos por Joe Dispenza, doctor, conferencista e investigador especializado en neurología, neurociencia, bioquímica y biología celular. Este hombre estará en Bogotá entre el 31 de enero y el 2 de febrero para compartir sus hallazgos sobre la meditación y lo que ocurre cuando una persona decide a través de ella cambiar patrones de comportamiento y unir sus sentimientos, acciones y pensamientos de forma coherente. Sus libros, escritos para escépticos ante lo intangible, están llenos de datos, escáneres cerebrales y hasta mediciones (especialmente Sobrenatural) para mostrar el poder de las palabras y los sentimientos y cómo ambos pueden cambiar la realidad.

Sus dos libros me permitieron entender mejor el video del Planetario de Medellín del que hablé en un principio porque hacen referencia a un mundo intangible y desconocido, a un campo magnético hecho de una energía que también es frecuencia y lleva información. A propósito de esto, Dispenza recuerda que después de la explosión del big bang el universo se organizó hasta crear un orden que permite pensar en una inteligencia superior, en un mundo más allá de los sentidos. En esta época en la que muchos de los regalos y deseos son materiales y en la que muchos se llenan de tristeza o nostalgia ante lo que fue, este doctor nos lleva a pensar en las posibilidades y en la capacidad de reinventarnos. ¿Cómo dejar sentimientos familiares como la queja, la rabia, la envidia o la ansiedad, que nos enferman, limitan y nos vuelven adictos a sus reacciones químicas? ¿Cómo cambiarlos por otros que traigan una realidad nueva? Dejar de ser nosotros mismos y abandonar nuestro lado más oscuro es una buena invitación. Feliz Navidad, feliz Jánuca y un buen 2020. Y gracias por leer.

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2019-12-26T00:00:07-05:00

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2019-12-26T01:21:06-05:00

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