Por: Mario Fernando Prado
Sirirí

¿Del Bogotazo al Caldonazo?

En este país en el que la realidad supera la ficción, no hubiera sido raro un atentado criminal contra el presidente Duque cuando visitó el Cauca, el pasado martes, cumpliendo así su promesa de reunirse con los indígenas una vez fuera despejada la vía Panamericana.

Fue así como llegó a este olvidado municipio, pese a las advertencias que le hicieron tanto el Ministerio de Defensa como la Fiscalía General de la Nación en torno a que se iba a aprovechar este acto para segar su vida.

A pesar de esto, en medio de estrictas medidas de seguridad y arriesgando, más que su pellejo, la estabilidad nacional, se ubicó en un recinto cerrado en el que fácilmente habrían cabido más de 200 personas, cantidad suficiente para establecer un diálogo fructífero, sin el inmenso riesgo de salir a la plaza caldonense y ponerse a tiro de cauchera de expertos francotiradores.

Frente a esta situación, las comunidades allí reunidas, lejos de entender su gravedad, decidieron no aceptar la mano tendida del primer mandatario de los colombianos, desbordando su protesta por lo que consideraron un desaire y declarándose además víctimas de un engaño presidencial.

Lo del posible atentado no fue un cuento ni menos una disculpa. Hubo indicios comprobados de lo que se fraguaba y la decisión de Duque no podía ser otra, porque se sabe que en la minga indígena hay infiltrados que ejercen la violencia como método para generar el caos.

Todo esto no nos lo contaron: lo vimos en vivo y en directo por los chats que circularon mostrando las ignominias del bloqueo con falsos mingueros armados de papas bombas, explosivos y armas de largo alcance, que sin duda estaban listos para recibir al presidente, no con flores ni vítores sino con un certero y cobarde balazo, precisamente a los 71 años del nefasto 9 de abril que acabó con la vida de Gaitán, produciéndose la espantosa revolución del Bogotazo que se replicó en todo el país.

Ni para qué imaginar lo que habría sido ese magnicidio. El anunciado incendio con el que viene amenazando subrepticiamente ya saben quién habría tenido su momento para despelotar nuestra patria y ahí sí, como dicen, “agárrate, Helena, que se cayó este catre”.

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2019-04-12T00:00:53-05:00

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2019-04-12T00:15:01-05:00

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