En vivo: La justicia transicional a dos años del Acuerdo con las Farc

hace 2 horas
Por: Cartas de los lectores

Del director de Colfuturo

Me pareció muy interesante el artículo de Lisbeth Fog (“¿Publicar o perecer?”) de El Espectador. Abre un debate clave para el país.

Parte del problema es trazar la diferencia entre lo que es ciencia y lo que es tecnología y desarrollo. Los desarrollos de software no son realmente ciencia. El diseño de nuevas estructuras y modelos matemáticos para hacerlos más eficientes sí lo es. Y no es que lo primero no sea importante y lo segundo sí. Es que los mecanismos de impacto de ambos son diferentes.

Algo similar sucede con el ejemplo del río y el mercurio. La persona que se dedica a esa actividad de divulgación debe tener un profundo conocimiento científico, pero no está realmente haciendo ciencia, aunque su labor sea fundamental y enormemente valiosa para una comunidad o un país. En ese sentido, la contribución de Vicky a la educación, aunque es de un impacto enorme, no es realmente ciencia.

Por otra parte, el artículo de The Economist critica la no verificación de lo que se publica por una distorsión en la que se valora más el publicar que el verificar. Ese incentivo perverso debe corregirse y ellos proponen varios mecanismos para hacerlo. Pero The Economist no cuestiona las publicaciones como el mecanismo por excelencia para divulgar los hallazgos científicos y para hacer públicas las hipótesis que se comprueban como ciertas, para que otros científicos puedan reproducir los experimentos y comprobar que encuentran los mismos resultados.

Un indicativo clave de impacto que por alguna razón en Colombia no se utiliza, es el de las veces que un artículo es citado en otros. Si lo que investigo es relevante, lo publico. Si me lo publican, es porque tiene un estándar de acuerdo con un panel de colegas. Si me verifican el experimento, es porque lo que encontré amerita esa verificación. Pero sobre todo, si de ahí en adelante me citan, es por que lo que hice tiene impacto y ha creado una línea.

En ese sentido Darwin es ampliamente citado, aunque para el estándar moderno el número anual de sus publicaciones no sea muy grande.

Unas ideas sueltas…

Jerónimo Castro. 

Director de Colfuturo. 

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