Por: Cartas de los lectores

Denuncia a un bar

Voy a contar lo que me sucedió una noche, a manera de testimonio. Fui a un sitio llamado Martínez & Martínez, ubicado en la Zona Rosa de Bogotá. El sitio está bien decorado, bien ubicado, tiene tres ambientes para que haya diversión para todos.

Resulta que yo me acerqué a la barra del primer piso, hice dos preguntas al bartender: la primera era si se podía comprar una botella con tarjeta y la respuesta del señor fue “no”. La segunda pregunta fue con respecto a si me daban algo de cortesía porque ese día era mi cumpleaños, la respuesta del señor fue otra vez “no”. Entonces le pregunté “¿por qué no?” el joven mesero me responde “porque somos un bar diferente”, yo le replico y le digo “los mejores restaurantes y sitios lo hacen, no veo ustedes por qué no”, el bartender responde lo mismo. Luego un amigo paga algo, acá el mesero nos pregunta si dejamos mil pesos de propina, yo le respondí que no, porque si ellos no me dan yo no les doy. Acá viene la parte álgida de la conversación, el mesero me dice “usted es un ignorante y si quiere cortesías por su cumpleaños, váyase para la Primero de Mayo”, comentario que me dejó estupefacto por la carga despectiva y discriminatoria que llevaban sus palabras. ¿Acaso la gente que sale a la Primero de Mayo es de otro nivel? Yo le conté a alguno de los socios sobre lo que me dijo el mesero y no pasó nada, pues el mesero se burló de mí y jamás me pidió excusas por lo que dijo.

Esta queja puede ser considerada como mínima, como de un niño al que no le dejaron celebrar su cumpleaños, y que “pobrecito”, etcétera. Pero lo que esconde esta pequeña conversación, es una forma característica de estos sitios a la hora de tratar a las personas que asisten. La entrada es muy difícil, la requisada es drástica, y el cóver lo van subiendo a discreción. ¿No hubo un lío así en unas discotecas de la misma zona hace como tres años? ¿No la hicieron pedir disculpas por esa misma razón? Si ésa es la manera de tratarme a mí, ni me imagino cómo será tratándose de poblaciones vulnerables: gays, afrodescendientes, mujeres, etcétera. La verdad yo me sentí muy mal, pero esa es sólo una pequeña muestra. Yo creo que es para echarle un ojito.

Considero que el cliente siempre debe ser bien atendido; no en vano restaurantes como el de Harry Sasson son exitosos, porque tienen una cultura de servicio al cliente que hace que sus comensales se sientan siempre bien y paguen por un buen servicio, algo que no pasa, frecuentemente y so pena de actos de discriminación mucho mayores, en los sitios nuevos que se crean en la Zona Rosa de Bogotá.

Martín Ruiz. Bogotá.

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