Por: Cartas de los lectores

Desacato

El procurador general Alejandro Ordóñez desacata fallos de la Corte Constitucional.

1. Despenalización del aborto, casos:

De manera abierta el procurador, por razones religiosas, ha enfrentado el aborto. Esta sentencia favorece básicamente a mujeres de condición humilde, mujeres con poder económico abortan en condiciones dignas cuando así lo deciden. Las otras tienen que asumir alto riego para su salud y vida al abortar en condiciones que no garantizan su integridad personal. El Estado debe garantizar cumplimiento de la sentencia de la Corte.

2. Despenalización de la dosis mínima. El drogadicto es un enfermo, una persona que requiere tratamiento clínico, psicológico. No es un delincuente. El procurador pide castigo, no recuperación del ser humano. Es diferente del traficante que sí tiene que ser penalizado.

El procurador que aspira a ser reelegido trata estos casos de manera represiva. Lo correcto sería que como cabeza del Ministerio Público respetara y acatara estos fallos de la Corte Constitucional, así no los compartiera, en tanto es su obligación como máxima autoridad en materia de derechos humanos: promoción, aplicación, vigencia de éstos. Pero él se enfrenta a la Corte. Sus creencias religiosas no deben interferir con sus actuaciones en el orden legal, que tienen que estar regidas por el espíritu de la Carta Magna de los colombianos. Agregado a que en Colombia hay libertad de cultos.

Hugo Espinosa. La Cumbre.

Los doce del patíbulo

Pena de muerte, fue la que ejecutaron los doce del patíbulo, léase doce congresistas, quienes aprobaron la amorfa reforma a la justicia y que por unanimidad nacional fue hundida en el mismo Congreso. Ahora, ofrecen excusas públicas en todos los medios, prometen no volverlo a hacer, y ya, como si nada. Olvidemos el dichoso referendo, porque necesariamente en su etapa final tiene que pasar por el Congreso, con un alto costo para el país y llegaríamos a lo mismo. Muchos están escondidos, como Germán Vargas Lleras, exministro del Interior, uno de los padres de la reforma, ahora ministro de Vivienda, quien ya está en campaña presidencial para 2014, si Santos no va por la reelección, ofreciendo casas gratuitas a los más pobres, mientras la casa en el aire, es decir, el Congreso, anda en coma jurídico. Reducir el número de parlamentarios, limpiar y exorcizar el recinto, de tanto mico, lagarto y sinvergüenza que carcome y rae no sólo el poder legislativo, sino el ejecutivo y el judicial.

Helena Manrique. Bogotá.  

 

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