Por: Felipe Zuleta Lleras

Desagravio a José Félix Patiño

Resulta lamentable que la prestigiosa Universidad de los Andes haya decidido, de manera arbitraria e injusta, despedir de la Facultad de Medicina al profesor José Félix Patiño.

El centro universitario ha argumentado que el retiro del doctor Patiño se debe a que es mayor de 65 años. O al menos eso es lo que ha trascendido. Lo insólito de esto es que el doctor Patiño tenía 77 años cuando arrancó con la idea, junto con el doctor Alfonso Esguerra, de crear la Facultad de Medicina de los Andes, en unión con la Fundación Santa Fe de Bogotá.

Es decir, que para sacar adelante el proceso, exitoso por cierto, de crear esta facultad no era viejo, pero una vez graduada la primera promoción declinó como por arte de magia. Eso no deja de ser bastante extraño y con algo sórdido que alguien tiene que explicar a la comunidad académica, científica y, sobre todo, a los estudiantes de medicina que se verán privados de contar con el privilegio de contar con uno de los más importantes profesores que pueda tener alumno alguno.

El doctor Patiño Restrepo no es un médico cualquiera ni se ha limitado a ejercer con responsabilidad su profesión. Va, a diferencia de sus colegas, más allá en lo que toca con sus conocimientos. Nunca se limitó a ejercer la cirugía; escribió una magnífica biografía de María Callas, siendo un especialista en ópera, y tiene una historia de la medicina escrita magistralmente. No en vano lo invitan por el mundo entero como conferencista, asunto que a la Universidad de los Andes parece no importarle.

Del doctor Patiño podrían decirse muchas cosas en lo que tiene que ver con su sapiencia. Pero no es necesario, pues así lo reconocen en la comunidad científica nacional y en universidades tan prestigiosas como la de Yale, en donde obtuvo su título como doctor en medicina.

Como ser humano es excepcional. Miembro de familia inigualable, amigo ejemplar y ciudadano sin tacha alguna. De una rectitud que sólo puede tener una persona como él y quien jamás le ha hecho concesión alguna a conductas que puedan ser ética, moral o legalmente reprochables.

De verdad es muy, pero muy lamentable que la Universidad de los Andes haya tomado esta decisión, pues además de ser injusta es idiota. Por cuenta de alguna vengancita de mala muerte, porque no veo qué más podría ser, los estudiantes de medicina se han perdido de tener a un profesor de estas calidades. Eso equivale a que la Universidad del Rosario en su momento hubiera retirado, por ejemplo, de la cátedra de pruebas al doctor Antonio Rocha porque tenía 80 años. La Universidad de los Andes ha actuado mal y eso duele porque siempre he creído que es un centro académico importante. Pero claro, como se dice popularmente, en todas partes se cuecen habas.

Notícula. Estupendas las designaciones del nuevo ministro de Defensa y del secretario general de la Presidencia.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Felipe Zuleta Lleras

Estudien, vagos

La legalización de la marihuana

Corrupción en la agenda

Populismo barato

Transmilenio por la séptima