Por: Antonio Casale

Desangelados

La selección de Carlos Queiroz no produce ni frío ni calor. Y el entrenador está contento porque, ciertamente, su equipo le hizo caso en la cancha en el juego ante Chile. El DT de Colombia quiere un equipo que no sufra atrás y lo logró. Y no es para menos, pues utilizó cuatro centrales y un volante neto de marca. No es que el equipo sea defensivo, es que logra cortar todos los circuitos e intenciones ofensivas de sus rivales descansando en la mitad. Sin duda esto representa una gran virtud.

El problema es que la Colombia de Queiroz no produce opciones de gol elaboradas. El ataque por los costados intenta salir del medio cuando Cuadrado o Yairo Moreno van de adentro hacia afuera, pero son escasas las opciones. El equipo se hace fácilmente descifrable, los rivales, Chile dos veces, Venezuela y Brasil sacaron a los laterales a taponar en el medio y acabaron con el problema.

Ante ese panorama los tres delanteros nuestros se convierten en espectadores de lujo que intentan aprovechar individualmente las pocas pelotas que les llegan. Hoy en día Colombia pisa el área con pocos hombres. Frente a Chile el equipo tuvo un buen momento cuando salió Gary Medel por lesión y aprovechó los espacios que los dirigidos por Reinaldo Rueda dejaron mientras reacomodaban sus fichas. Fueron diez minutos en los que los nuestros generaron tres opciones, más por desorden de los rojos que por virtud propia. Después fue un partido de choque en la mitad. Es cierto que el árbitro omitió pitar un penal claro contra Cuadrado, pero nuestra selección tampoco fue propiamente una tromba ofensiva.

Pero la felicidad de Queiroz nos demuestra que esto es lo que quiere del equipo de todos. Un colectivo laborioso, conformado por jugadores utilitarios capaces de lograr que el rival no produzca peligro, pero sin alegría en ataque. No hay de otra, Queiroz no se va a acostumbrar a nuestra manera de disfrutar el fútbol, nos tocará a nosotros habituarnos a la de él. Lo que pasa es que produce algo de dolor saber que James, Falcao, Cardona, Arias y Quintero, todos hombres con ideas resolutivas en materia ofensiva, miran por tv a sus compañeros.

Por otra parte es bueno reseñar que esta Colombia está “desangelada” dentro, pero también fuera de la cancha. Llama la atención que sus referentes no se pronuncien ante la crisis que hay con sus colegas que actúan en la liga local. Bueno, si no se pronuncian por ellos mismos y su ausencia de convocatorias, menos lo harán por los demás. Ojalá el martes la selección se acuerde de que la gente espera de su equipo un conjunto alegre, atrevido, extrovertido como lo es su gente. La verdad es que se nos está europeizando la selección.

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2019-10-13T22:00:00-05:00

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