Por: Mario Fernando Prado

Descarada y descarriada impunidad

UN MOZALBETE (O MOZALBETA) DE 17 años y 364 días comete un delito y nada le pasa. No exagero: la ley Parody, cuya autora es la senadora del mismo apellido, le dio a quienes no han cumplido los 18 años un pasaporte para que delincan libremente.

No de otra manera puede interpretarse tan vergonzoso y permisivo salvoconducto que tiene manicruzada a la justicia de menores. Y sigo: un menor de edad —repito de 17 años y 364 días— asesina a un familiar cercano.

Saben qué le hacen? Lo envían a un mal llamado centro transitorio de rehabilitación, resocialización y pedagogía del menor por espacio de 2 años. Pero el tal asesino no permanece allí: entra y sale como Pedro por su casa. O sea que puede ir o no ir. ¿Y...?

Y eso no es todo. Como los centros esos, o no los han construido o los que hay no se dan a basto, la justicia prevé que los y las delincuentes “paguen” su condena en sus propias casas, bajo la ejemplar tutela de sus padres y si no tienen casa ni padres, pues los mandan derechito para la calle. De ese tamaño es la cosa.

En cambio si el delito lo cometen un día después, es decir a los 18 años cumplidos, el carcelazo es de 13 a 25 años, que si se comprueba es un delito agravado se va hasta los 30 años y más.

Las tales “sanciones pedagógicas” para menores no prevén, insisto, restricciones de la libertad. Así es aquí y dicen que en Suiza, Suecia, Alaska y cientos de países. El problema radica en que en Colombia nos maduramos biches: comenzamos a fumar a los 8 años, a beber a los 9, a tirar a los 10 y a matar de los 12 en adelante. Es decir que a los 17 años y 364 días ya somos requete curtidos y “de la vida” como dicen por ahí.

Por ello los delincuentes menores de edad (hasta los 17 años y 364 días) a más de desafiantes, burlan la ley y sus delitos quedan impunes.

Y después nos preguntamos por qué hay tanto bandido, secuestrador, asesino, ladrón y violador de esas edades. Hecha la ley, hecha la trampa. ¿Para qué buscar sicarios de más de 18 años?

Crece pues la delincuencia infantil o de menores : hicimos la ley pero no la implementamos. No hay donde enviarlos para una resocialización. La calle es el hogar y el ICBF, las gobernaciones y las alcaldías no tienen con qué construir estos mediterranees.

Moraleja: los menores de 18 años que cometen delitos no son sujetos de acción penal. ¡Qué país!

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

Una ministra excepcional

El Hotel Estación, abandonado

El Cauca no puede solo

Alta Consejería para el Pacífico

La caucanización del Valle