Por: Columnista DATAiFX

Descifrando el desacoplamiento

Intentaré darle una definición apropiada a la palabra “desacoplamiento”.

En términos económicos y limitándola a la coyuntura de los mercados, se habla de desacoplamiento cuando, en un escenario de crisis global, los activos financieros NO representan el raciocinio inversionista a tal evento, el cual implicaría salir de activos de mayor riesgo e invertir en activos de riesgo bajo (activos refugio).

Mayo fue clásico en términos de acoplamiento, con un ganador contundente como el dólar estadounidense (+5,4%), seguido por bonos del Tesoro norteamericano (+3,6%). Como era de esperarse, la renta variable e inversiones alternativas como commodities mostraron desvalorizaciones durante el mes (acciones España -17,7%, emergentes -11,2% y desarrollados -8,5%, petróleo -14,7%, cobre -12,9%, oro -6,3%).

Sin embargo, aunque sumidos aún en una crisis global, hoy los activos financieros no presentan el mismo comportamiento de mayo: entramos en una fase de desacoplamiento. Mientras los bonos soberanos de España e Italia recuerdan el latente riesgo de la periferia europea, índices accionarios como el S&P y el CAC 40 y los precios del petróleo hacen olvidar en cierta medida el escenario crítico. En este sentido, aunque la demanda por dólar continúa y los Tesoros bordean niveles mínimos históricos en tasa, inversiones en acciones y commodities podrían ponerse nuevamente de moda, como ocurrió a principios del año. No sabemos hasta cuándo durará el desacoplamiento de los mercados, pero sí podríamos estar ante una oportunidad de generación de valor, temporal o permanente no lo sabemos aún; algo así como si estuviéramos en el ojo de un huracán.

*Analista de Corredores Asociados.

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