Por: José Fernando Isaza

Destino Colombia

EN LOS AÑOS 1997-1998, UN HETEROgéneo grupo de todas las tendencias realizó un ejercicio de planeación por escenarios.

Su objeto, analizar las posibles evoluciones del devenir colombiano, de acuerdo con la política que se adoptó para enfrentar el conflicto armado. Surgieron cuatro posibles escenarios, denominados “Amanecerá y Veremos”, “Más Vale Pájaro en Mano”, “Todos a Marchar” y “La Unión hace la Fuerza”. La política del gobierno Pastrana correspondió en general a “Más Vale Pájaro en Mano” y contempla una negociación. Los resultados de la misma, que se percibieron como un fracaso, dieron paso a la de Uribe que corresponde a “Todos a Marchar”. Algunas de sus características, de acuerdo con Destino Colombia, son imponer límites a los derechos fundamentales, ampliar el pie de fuerza, levantar las restricciones legales y constitucionales que ataban las manos de las Fuerzas Armadas. Estímulos para la economía, los cuales unidos a los triunfos militares le aseguraron al Presidente un segundo período autorizado por una reforma constitucional. El capital fue favorecido con bajos impuestos. Como se ve, más que un anticipo de hechos parecería un relato de acontecimientos.

En efecto se expidieron leyes que permitían la detención y la violación de correspondencia sin orden judicial, la creación de zonas especiales en las cuales se restringía la libertad de movimiento y la supresión de la presunción de inocencia. Esta legislación fue declarada inexequible por la Corte Constitucional. Lo cual no quiere decir que no se siga violando la intimidad con grabaciones y seguimientos ilícitos. El pie de fuerza se aumentó en el período 2002-2008 de 160.000 a 254.000 efectivos, constituyéndose en el país latinoamericano, después del Brasil, con el mayor ejército, superando los efectivos combinados de Ecuador, Venezuela y Perú. El gasto en defensa es hoy el 6,3% del PIB, casi tres veces el valor de la cosecha cafetera; en Estados Unidos, con guerras en Irak y Afganistán, es el 4%; y en la comunidad europea el 2%. El pasivo pensional de las Fuerzas Militares lo estima la Contraloría en 15% del PIB, y crece al 1,7% del PIB. La generosa reducción de impuestos a las grandes empresas que se instalan en zonas francas, como la tan publicitada de Occidente, les permite reducir el impuesto de renta del 33 al 15%. No deja de ser irónico que al tiempo que se reducían estos impuestos se ampliaba el IVA a bienes de la canasta familiar.

En otros acápites, Destino Colombia expresaba que “los actos de autoridad provocaron en una parte de la población una sensación de seguridad y confianza, pero en otros grupos comenzaron a gestarse movimientos de oposición como reacción a las limitaciones impuestas a las libertades políticas, a la eliminación de los grupos de izquierda y a la persecución a todo aquel que expresara inconformidad con el régimen…”.

Durante la discusión del estudio muchos veían el régimen de Fujimori como el prototipo de “Todos a Marchar”. Hoy un ejemplo es el actual Gobierno colombiano.

La exclusión política y la desaparición de los “chequeos y balances”, consecuencia de la reelección presidencial y de la creciente militarización, están acabando el concepto de democracia. Por algún sino trágico, la historia del país muestra que, con pocas excepciones, los gobiernos creen que la oposición es un enemigo y no su contendor ideológico. El régimen actual no es la excepción.

*Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.

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