Por: Hernán González Rodríguez

Devaluación del dólar y "outsourcing"

Por ahí hallé un artículo publicado por un tal Stas Holodnak, en el cual analiza  algunos puntos a favor y en contra de la devaluación del dólar. A continuación mi resumen y mis comentarios.

Un poco de mi interpretación de la Historia.  Hace unos veinte años, el dólar estadounidense se consideraba como la única moneda fuerte y segura del sistema monetario internacional.  Algún economista se enorgullecía entonces, y con razón, porque no sólo lideraba el Tío Sam en todos los sectores productivos, sino que imprimían la moneda dominante en el mundo.

Desde la terminación de la Segunda Guerra Mundial, la llamada generación de posguerra, impulsó los sistemas productivos de los Estados Unidos con un éxito que quizá no se repita. A la fecha se están jubilando éstos. Pues bien, impulsaron ellos la producción y la automatización de los sectores ya conocidos, como por ejemplo la producción de vehículos. Sobresalieron éstos, así mismo, con sus inventos en computadores, servicios financieros sofisticados...

Pero al poco andar, por ironía de la economía, se les elevaron los salarios como consecuencia de la ocupación cuasi total. A partir de entonces se dieron cuenta que si deseaban producir barato, tanto para su consumo doméstico como para exportar, la oportunidad para hacerlo se encontraba en emplear la mano de obra no especializada de los países en desarrollo. Sí: emplearla construyendo empresas en los países pobres para aprovechar sus gentes; y atraer a la par los mejores científicos a los Estados Unidos.

Estimo que la imposibilidad de producir de todo y barato en todos los sectores, obligó a los estadounidenses a promover la globalización y el "outsourcing" o tercerización de la producción en países con menores costos.

Aquí es donde encuentro interesante el punto de vista del señor Holodnak. Sostiene  éste que la caída del dólar se come las utilidades de los trabajadores extranjeros que exportan cuando convierten a sus monedas domésticas los dólares que reciben. Pero también les encarecen a las multinacionales producir por "outsourcing" en los países en desarrollo.

Supongamos que una multinacional le hace hoy un pedido a una empresa colombiana, un "outsourcing" típico. Cuando iniciaron negocios entre ambas, hace cinco años, un salario mínimo legal mensual ascendía, sin prestaciones sociales, a 115 dólares. Al costear el pedido hoy se observa que la misma mano de obra se aproxima hoy a los 230 dólares mensuales, el doble. Nuestra tasa de cambio se encuentra a los niveles de hace nueve años y nuestros salarios en pesos cuasi se duplican hoy.

 Si el "outsourcing" se sigue encareciendo en tal forma, el momento llegará en que no se justifique hacerlo. Si el dólar se sigue devaluando podría ocasionar un caos monetario mundial sin precedentes. "El efecto total de la devaluación del dólar es negativo porque distorsiona la tendencia hacia la división internacional del trabajo.  Menos "outsourcing" significará mayores costos para los negocios de los estadounidenses, lo cual implicará menos producción total para todos". 

 

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