Por: Uriel Ortiz Soto
Comunidad y desarrollo

Día Mundial del Trabajo Infantil

El 12 de junio pasado se cumplió un año más de la celebración del Día Mundial del Trabajo Infantil, donde precisamente los colombianos no somos un dechado de virtudes en el manejo laboral de nuestros niños.

Dentro de la descomposición social que estamos viviendo, el capítulo de los niños explotados, vejados, maltratados y asesinados, muchas veces por sus propios progenitores y demás familiares, es un escenario que da verdadera vergüenza mirarlo, pero que lamentablemente todos tenemos que enfrentar, puesto que se trata de salvar la sociedad del futuro.

Sin embargo, hay que decirlo: el drama de nuestros niños es tema tan crucial como delicado, hay que analizarlo con mucha responsabilidad y prevención, pero también con inteligencia, puesto que no se trata de hacer protagonismo, pero sí de mostrar caminos, para que los padres de familia y mayores tomen conciencia y sepan valorar con verdadero amor, comprensión y cariño a sus hijos y los niños que nos rodean.

Existen casos tan inhumanos y aberrantes de maltrato con el trabajo infantil que muchas veces a partir de los cinco años de edad ya están bajo el yugo: de sus padres, padrastros, hermanos, tíos o abuelos, que los someten a los más crueles castigos si no les cumplen con las tareas impuestas.

Veamos cuáles son estos trabajos u oficios que regularmente tienen que desempeñar los niños, desafiando sus propias fuerzas físicas y privándose de la alegría de disfrutar de una niñez tranquila y feliz, asistiendo con sus contemporáneos a los centros de formación educativa:

1° Los niños de los socavones: son utilizados como topos humanos por los mineros o carboneros, para que cumplan dentro de las profundidades de las minas trabajos que no pueden realizar sus mayores, puesto que se requiere de un menor peso y estatura.

2° Los niños del agro: son los cosecheros, recolectores y trashumantes, que van de finca en finca con sus padres a cumplir estos oficios, teniendo que someterse a la disciplina y al trabajo de los mayores, sin ninguna consideración por su edad.

3° Los niños de los semáforos: son los obligados por sus padres y allegados a vender comestibles y baratijas en los semáforos, muchas veces sirven de señuelo para comercializar autopartes robadas u otros objetos producto del raponazo.

4° Los niños del transporte público: por lo regular les toca madrugar a las cuatro de la mañana a pedir limosna en los buses, sus padres o mayores les fijan una cuota para el final de la tarde, si no la cumplen se les priva de la comida y la dormida, fuera de ser castigados severamente.

5° Los niños señuelos: son los utilizados por las bandas criminales, para que sirvan de campaneros o de mensajeros en la distribución del microtráfico en escuelas y colegios.

6° Los niños auxiliadores de bandas criminales: los enganchan en las filas de avezados delincuentes, para que cumplan oficios menores como llevar mensajes, servir de campaneros, o prestar el servicio de sicariato.

7° Los niños del proxenetismo y turismo sexual: pertenecen a organizaciones nacionales e internacionales, son reclutados mediante engaños y mentiras para llevarlos a sitios de diversión y luego explotados sexual y comercialmente.

8° Los niños de las alcantarillas: los que no disponen de ningún medio de subsistencia, solo poseen la muda que llevan puesta y como mantienen sucios y malolientes se refugian en sitios subterráneos.

9° Los niños drogadictos: los que cayeron en los laberintos de la droga, se fugaron de sus hogares para dar rienda suelta al vicio, son niños que fueron tirados a la calle por sus progenitores, después de haberlos maltratado física y moralmente.

10° Los niños coteros o carretilleros: se encuentran en las plazas de mercado, y son sometidos a la explotación física, utilizándolos para el cargue y descargue de mercancías en contra de sus propias fuerzas y energías. 

11° Los niños suicidas: por todos los casos antes mencionados, los niños que padecen uno de ellos, finalmente entran en un estado de postración, depresión y angustia, que por lo regular termina en el suicidio.

urielos@telmex.net.co

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Uriel Ortiz Soto