¿En manos de quién va a quedar Medellín? Esto es lo que proponen los candidatos a la Alcaldía

hace 47 mins
Por: Eduardo Sarmiento

Diagnóstico iluso

La economía colombiana no está bien. Luego de la divulgación del crecimiento del primer trimestre, han aparecido números que muestran un decaimiento de la economía. El empleo desciende 3 %, la industria cayó drásticamente en abril y el déficit en cuenta corriente se amplía. La información en su conjunto revela que no hay posibilidades de que la economía alcance el crecimiento del 3,6 % ratificado por el ministro de Hacienda, la OCDE, el FMI y el Banco Mundial. Tal como lo anticipé al comienzo del año, la economía avanzará muy por debajo del 3 %. Es hora de que se explique por qué los organismos internacionales y el Gobierno se equivocan reiteradamente en las previsiones.

De tiempo atrás la economía no viene bien. La tasa de interés y la política monetaria aislada son inefectivas. Las reformas tributarias provocan caídas en el ingreso nacional que compensan los mayores recaudos tributarios y conducen a nuevas reformas. El sector externo, que durante veinte años fue superavitario, se convirtió en deficitario. El crecimiento económico no guarda relación con el crecimiento de la fuerza de trabajo que resulta de su alta productividad; los aumentos de producción dan lugar a reducciones iguales del empleo. Las cuantiosas inversiones en minería y la infraestructura vial y las elevadas importaciones de bienes de capital no han tenido los efectos anunciados sobre la actividad productiva y la competitividad.

El efecto de la reforma tributaria fue opuesto al anunciado. La reducción de los gravámenes a las empresas fue más que compensado por la elevación de los gravámenes a la clase media. La inversión no respondió y las tendencias recesivas se acentuaron en lo corrido del año.

El plan fiscal de mediano plazo presentado recientemente por Carrasquilla es un esfuerzo para remediar el desastre de la reforma tributaria. El aspecto central es el recorte del gasto público para liberar los TES y ampliar el acceso de las empresas a los recursos financieros. Se espera que el estímulo a la inversión compense la contracción ocasionada por la reducción del gasto y el déficit fiscal. De seguro, se repetirá la experiencia de la reforma tributaria: lo que se gana por un lado se pierde por el otro.

Los estímulos de Carrasquilla no son más que un desespero para alcanzar la reactivación anunciada. Mientras la economía opere con déficit en cuenta corriente del 4 % del PIB y déficit fiscal del 2 %, no hay forma de evitar que crezca por debajo de su potencial. Es un simple dictamen de la aritmética. La causa del mal desempeño de la economía es el exceso de ahorro ocasionado por los desaciertos del Banco de la República y el fracaso de la apertura económica, que configuró un déficit insostenible de la balanza de pagos.

Lo cierto es que la economía se basa en un diagnóstico que durante cinco años ha fallado sistemáticamente y no se ha avanzado en rectificarlo. No se va más allá de las disposiciones cosméticas. Hoy en día la economía opera con un exceso de ahorro que tiene sus manifestaciones más visibles en la ineficacia de la política monetaria, el déficit en cuenta corriente, el estancamiento de la industria y el desplome del empleo. Mal puede esperarse que semejante estado pueda corregirse con estímulos a las empresas financiados con impuestos a la clase media y el recorte del gasto público. Lo que se requiere es avanzar en un banco central altamente coordinado con la política fiscal y cambiaria, modificar la estructura comercial de importaciones y exportaciones y adoptar una política industrial guiada por el aprendizaje en el oficio y la productividad del trabajo.

868461

2019-06-29T21:00:09-05:00

column

2019-06-29T21:15:01-05:00

[email protected]

none

Diagnóstico iluso

18

3746

3764

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Eduardo Sarmiento

La ley de financiamiento en la cuerda floja

El desbordamiento del desempleo

Gasto social inefectivo

Modificación del régimen cambiario

Fragilidad de la economía mundial