Por: Uriel Ortiz Soto

Diálogo entre Cristo Crucificado y Candidato Presidencial

Un viernes santo hacia las tres de la tarde, un candidato presidencial, decidió entrar al templo a visitar el monumento de Cristo Crucificado, para pedirle con toda devoción que influyera ante su pueblo para que en las elecciones del 30 de mayo, fuese elegido presidente en primera vuelta.

Todo en el templo era recogimiento, y oración; los feligreses entraban y salían; las viejitas mojigatas desgranaban camándula al mismo tiempo que despotricaban del prójimo, miraban con curiosidad al individuo, - que era el candidato presidencial-, que con su rostro envuelto en una bufanda para no ser reconocido por sus seguidores, seguía de rodillas suplicando con toda devoción al Cristo Nazareno, le concediera el milagro.

Después de tres horas de rezos, en medio de sus delirios por la sed de poder, el candidato con los brazos extendidos que parecía levitar, escuchó una voz suave, pero severa, que no era de este mundo. Era la de Cristo Crucificado, que motivado por sus súplicas acudió por compasión, iniciándose entre ambos el siguiente diálogo:

Cristo Crucificado: hijo, dime con toda sinceridad qué es lo que quieres de mí.

Candidato Presidencial: gracias Cristo Crucificado, por escucharme, siempre he sostenido que eres paternal y bondadoso. El amigo y el padre que nunca falla.

Cristo Crucificado: no te hagas muchas ilusiones. Soy paternal y bondadoso, pero, jamás alcahuete. Veo que eres político y eso me da mala espina.

Candidato Presidencial: lo has dicho Cristo Crucificado, soy político, pero, de los buenos, quiero ser presidente de mi País, para sacarlo adelante.

Cristo Crucificado: eso dicen todos, prometen y jamás cumplen. Sin embargo, te escucho, pero, te advierto que no me vayas a decir mentiras, como acostumbran los políticos de un bello país ubicado en el planeta tierra llamado Colombia, y que francamente con sus saqueos y malos manejos lo tienen al borde del abismo.

Candidato Presidencial: te prometo que te diré la verdad, nada más que la verdad sobre el país que voy a gobernar, así me toque echar al agua a mis más fieles escuderos. Pero me prometes que todo queda entre los dos.

Cristo Crucificado: empezaste muy mal, con lo que me acabas de decir, me demuestras que eres mal amigo y falsetas. En ese tipo de personas jamás confío.

Candidato Presidencial: perdóname Cristo Crucificado, pero, es que la lealtad en la política de mi País, no existe. Allí se entrega todo en bandeja de oro al mejor postor.

Cristo Crucificado: dime entonces, cual es ese país que vas a gobernar y en el cual pretendes ganar las elecciones en primera vuelta.

Candidato Presidencial: ese país Cristo Crucificado, se llama Colombia, lastimosamente, el que me acabas de mencionar, como paraíso de corrupción.

Cristo Crucificado: ahí estás pintado hijo mío, qué sorpresa la que me das, si eres político de Colombia, debes saber jugar con todas las artimañas ocultas del universo. Ustedes son tan vivarachos y hábiles, que tus colegas de otros planetas, los añoran hasta la saciedad, para que les enseñen todas las artimañas, marrullas y picardías, para robarse el Estado. A Ustedes, los llaman guantes de seda, por que roban sin dejar rastro, también los llaman cirujanos plásticos, porque son expertos en maquillar presupuestos con  toda clase de chanchullos y peculados, sin dejar ninguna huella. Pero, lo más aterrador, es que en el en congreso, existe un zoológico de micos y orangutanes, que han sido paridos por los mismos padres de la patria con los proyectos de Ley, para beneficios personales y particulares.

Candidato Presidencial: son ciertas las recriminaciones que haces, pero te juro que no pertenezco a ninguna organización siniestra o saqueadora, mi vida de hombre público, ha  sido limpia y honesta.

Cristo Crucificado: si tu vida de hombre público ha sido limpia y honesta, porqué no has tenido el valor civil de denunciar tantas anomalías e injusticias que se cometen en tu país, lo más grave, muchas de ellas a nombre del Estado. No tiene presentación que vengas a pedirme ayuda, cuando estás cohonestando con el delito.

Candidato Presidencial: te prometo Cristo Crucificado, que si me das el empujoncito seré un gobernante serio y
ejemplar. Entronizaré nuevamente el Corazón de Jesús por toda Colombia, fortaleceré las relaciones con la iglesia, y lucharé para que el Polo Democrático Alternativo, continúe en picada hasta que desaparezca.

Cristo Crucificado: ninguna de tus propuestas me convence, ni tampoco me vas a motivar con tus oraciones, así permanezcas de rodillas hasta el día de las elecciones, tienes que exponerme un programa de gobierno, estructural e integral, que esté aprobado por el pueblo de Colombia, en lo social, económico, político, educativo y agropecuario.

Candidato Presidencial: lo que sucede Cristo Crucificado, es que en Colombia, se elige y después se gobierna, todo se va desarrollando a medida en que se va gobernado.

Cristo Crucificado: ahora sí me doy cuenta, porqué mi bella Colombia, anda tan mal, con políticos y candidatos tan imbéciles como tú. Por eso, las elecciones del 14 de marzo fueron todo un despelote, porque no quisieron aprobar la modificación a la reforma política. El Congreso que eligieron va a ser peor que el que termina, más del 50% tienen problemas con la justicia y muchos irán a la cárcel.

Candidato Presidencial: dime Cristo Crucificado, qué debo hacer para que me des el aval y me elijan en primera vuelta. Estoy dispuesto a corregir todos los errores y a estructurar un programa de gobierno serio y coherente sobre las más urgentes necesidades de mi País.

Cristo Crucificado: ¿cuál programa de gobierno, si hasta ahora, no me has presentado nada? Si me dices qué piensas hacer con las principales diez problemáticas que agobian a Colombia, es posible que empiece a creerte:

1º- ¿Qué piensas hacer con las farc, bandera de campaña de todo candidato presidencial?

2º- ¿Qué piensas hacer con los paramilitares, que se reproducen como conejos?

3º- ¿Qué piensas hacer con la corrupción, empezando por Ustedes los políticos?

4º- ¿Cómo piensas manejar el sector agropecuario, que requiere de una profunda reestructuración y ha sido la vena
rota de los últimos gobiernos?

5º- ¿Qué piensas hacer con la población desplazada, casi toda de origen campesino?

6º- ¿Cómo serán tus relaciones con las altas cortes, para evitar el vergonzoso y continuo choque de trenes, que tiene en ascuas la administración de justicia?

7º- ¿Dime si tendrás el coraje de ponerle el tatequieto a Hugo Chávez y hacer respetar a tu gobernados del monstruo
Bolivariano?

8º- ¿Ejercerás tu autoridad y gobierno, en caso de que haya necesidad de cerrar el Congreso, toda vez que el
presidente que termina, no tuvo el valor civil para hacerlo?

9º- ¿Cuál será tu programa para: la mujer, la niñez, la juventud y la tercera edad?

10- ¿Cual será tu programa estructural e integral en lo educativo y en la salud? 

Candidato Presidencial: la verdad Cristo Crucificado, que no sabía de todo lo que hay que hacer por mi país, porque casi toda la campaña se reduce a componendas políticas, alianzas, repartos presupuestales y burocráticos

Cristo Crucificado: lárgate de mi presencia que ya se me está agotando la paciencia con tus estupideces. Ya veo que Ustedes, son todos iguales. Si no se ponen pilas, van a empezar a verla verde, con Mokus, Peñaloza y Lucho. Fueron los únicos que con semejante despelote en las elecciones del 14 de marzo, a las 8pm, ya tenían todo resuelto, con candidato presidencial a bordo.

Candidato Presidencial: ¿de suerte Cristo Crucificado que no me concedes el aval para que me elijan en primera vuelta? 

Cristo Crucificado: ni en la primera, ni en ninguna, veo que eres un simple politiquero. Para administrar y gobernar a mi bella Colombia, se requiere de un hombre de Estado. En estos momentos no lo veo. Vete tranquilo a tu casa y dile a tu mujer que te prepare un baño de aguasal para que se te curen las peladuras que adquiriste durante las tantas horas que has permanecido arrodillado ente mi presencia casi que tratando de sobornarme. Si no fuera porque estoy colgado de estos tres clavos, me bajaría para darte una paliza y enseñarte cómo debe ser un programa estructural e integral de gobierno, con fundamento en los recursos naturales y humanos propios de Colombia.  

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