Por: Mauricio Botero Caicedo

Doble a sencillo

Imposible, sin que se le ericen a uno los pelos, escuchar las desgarradoras acusaciones de la exguerrillera Sara Morales de la Corporación Rosa Blanca sobre los sistemáticos, alevosos y premeditados abusos sexuales por parte de los terroristas de las Farc. El estremecedor testimonio de Sara, vejada por Pastor Alape y violada por el Paisa, deja en evidencia que los abusos sexuales, la discriminación hacia la mujer y los abortos forzados fueron la norma y no la excepción en las filas de la guerrilla. La pregunta de fondo es ¿el Gobierno va a investigar a fondo estos repugnantes delitos sexuales de las Farc con la misma intensidad que lo ha hecho en casos como el de Yuliana Samboní? Doble a sencillo que no lo hacen.

Cuando alguien pregunte ¿por qué en Colombia, un país con una de las mayores tasas de feminicidio del mundo, la justicia no funciona?, ¿por qué la impunidad llega a los escandalosos niveles del 90 por ciento?, la respuesta es sencilla: porque en Colombia la justicia, en vez de proteger a la mujer, se dedica es a idioteces como el caso del juez administrativo que ordenó al alcalde Peñalosa modificar el lema “Bogotá mejor para todos” por la expresión “Bogotá mejor para todos y todas”. Imitar las cretinadas de Maduro debe tener límites.

Según informa el diario El Tiempo (dic. 14/17), la formula vicepresidencial de Timochenko, Imelda Daza, en reciente foro con Clara López, se quejó de la forma “peyorativa” en que otros partidos se refieren a las Farc. La política vallenata sostuvo que el partido Farc está sufriendo estigmatización. “Es como la peste que viene a infectar a otros”, anotó, en referencia a evidentes alianzas para las presidenciales del 2018. La candidata de las Farc lleva 26 años viviendo en Suecia, país especialmente tolerante de los terroristas de ultramar, y bastante menos tolerante con los terroristas de la Unión Europea. Por su larga ausencia en Europa la señora Daza no estuvo presente durante los innumerables crímenes cometidos por las Farc durante esos últimos 26 años. Si hubiera estado, posiblemente la señora Daza entendería el rechazo del país en general, y de los candidatos en particular, a tener nada, absolutamente nada que ver con las Farc.

Tarek William Saab, el fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, ha abierto este martes una investigación penal contra Rafael Ramírez, hombre de confianza de Hugo Chávez y exministro de Energía y expresidente de PDVSA quien durante 14 años ocupó importantes cargos en el gobierno de Venezuela. Ramírez, según dice el Wall Street Journal, es uno de los grandes corruptos de la historia: sus coimas no se medían en millones de dólares ni en decenas de millones; se medían en centenares de millones de dólares. Rafael Ramírez es íntimo y muy seguramente socio tanto de María Gabriela, la hija del difunto Chávez, como de familiares de Diosdado Cabello. La heredera de Chávez goza de una fortuna de 4.000 millones de dólares que parece no ha sido forjada con el sudor de su frente. La pregunta de fondo es ¿Saab y Maduro son capaces de irse en contra de la hija de Hugo Chávez y de los familiares de Diosdado Cabello? Doble a sencillo que no son capaces.

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