Por: Iván Mejía Álvarez

Don Julio

Cuando Júnior anunció la contratación de Teo y Chará algunas personas cuestionaron que se le fuera a entregar tremenda nómina a Julio Comesaña. No creían que el uruguayo fuese capaz de manejar ese equipo y daban poco crédito a los atributos de Comesaña.

Decían que era un técnico conservador, miedoso, que pensaba más en destruir que en jugar al ataque y que traer esos jugadores para defenderse carecía de sentido.

Nadie como Julio conoce la idiosincrasia del aficionado barranquillero. Tantos y tantos años de vivir en curramba le han hecho entender la mentalidad, el gusto, el paladar de la gente en la Costa y por eso si había un técnico que merecía llevar ese equipo era Comesaña.

Puede que Júnior al final no salga campeón, falta mucho por jugar y todo puede pasar, pero que el uruguayo ha construido un equipo alegre, vivaz, que tiene amor por la pelota, que piensa primero en manejar la bola y asociarse y que responde al gusto del aficionado. Desde los tiempos de Édgar Perea, al hincha barranquillero le han inculcado el virus del juego alegre y atacante y este Júnior de Comesaña responde a esa identidad.

Julio ha logrado montar un equipo en el que algunos jugadores que parecían perdidos en los últimos meses han reverdecido. No olvidar que fue él quien le dio el salto a Jarlan Barrera a la primera y que Léiner Escalante tuvo también acomodo en la profesional gracias al técnico uruguayo.

Hoy, esos dos muchachos de la cantera brillan a la par de Teo y de Chará. Y los dos marcadores de punta, Murillo y Gutiérrez hacen magnífico papel, así como los centrales en especial Jefferson. Potenciar a jugadores que como Pico estaban perdidos, es virtud del técnico y hay que abonárselo. Julio sabe que necesita 20 jugadores en buen momento, que vienen las lesiones, que participa en tres torneos y requiere de un fondo de armario grande para aguantar la competición y los viene preparando con rotaciones y buen manejo.

Pero, lo mejor es que Comesaña ha logrado dotar a su equipo del equilibrio para atacar permanentemente, creer en la asociación y el toque, pero también saber replegarse. Si usted quiere saber si un equipo tiene trabajo, decía alguna vez Bilardo, mire como regresa. Y Júnior baja bien, compacto, mas allá de que le lleguen y lo acosen porque es normal que el rival también juegue y ponga a Viera como figura, como en el partido contra Nacional.

Los Char confiaron en un hombre de la casa para llevar adelante el proyecto y hasta ahora todo sale bien porque si alguien conoce la ciudad, el entorno, el paladar y a los Char, es Julio.

 

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