Por: D. Buenavida

Doña Elvira Centro

Doña Elvira es un restaurante de larga y buena tradición, fundado en Chapinero en 1934 por la Señora Tránsito Nizo de Carvajal, que sirve, en mi humilde concepto, la mejor y más auténtica comida bogotana.

Hace como año y medio abrió sucursal en el Centro. Ya había hecho una reseña en esta misma columna, donde no pude menos que expresar el placer culinario que había experimentado con esta auténtica comida bogotana, donde el ajiaco no aparece (excepto los domingos en Galerías). Por supuesto que mi experiencia me dice que no hay garantía de que la sucursal sea tan buena como la alma mater.

Escribía en la primera columna: “La carta es un derroche de buena gastronomía criolla, para más precisión, bogotana... Es reconfortante encontrar que existe una gastronomía bogotana rescatada por el restaurante Doña Elvira, que va mucho más allá del ajiaco, la sobrebarriga y el cuchuco”.

De las seis entradas del menú pedimos rellenitas de gallina: piel de cuello de gallina relleno con arroz, arvejas, papa y gallina picada, un plato muy grande como entrada, que estaba un poco seco pero aceptable. Seguimos con “bandeja criolla”, que es una muestra interesante de platillos autóctonos de Bogotá y la meseta cundiboyacense. La combinación que pedí venía con “torta de menudo” (arroz, arvejas, zanahoria, huevo y mondongo picado, todo picado en una torta), papa sudada, “yuca de Armenia”; y de las carne escogí la chuleta de cerdo al horno. La torta de menudo no se acercaba a la del “otro” Doña Elvira, donde es un “plato emblema”, ni a la tradicional de los viejos hogares bogotanos, que era un plato raro y delicioso. La yuca, fuera o no de Armenia, estaba excelente. La chuleta de cerdo, tiesa y seca, un error culinario para mi gusto. Otro plato fue “sobrebarriga a la plancha acompañada con arvejas verdes con pata”. Tampoco la sobrebarriga fue buen ejemplo de técnica culinaria y sazón, pero un plato ponderable es el de arvejas verdes con pata. “Pata” es la pata de res con que se hace un caldo gelatinoso donde se cuecen las arvejas y la zanahoria, excelente; es algo recomendable, la estrella del sitio. De postre pedimos la “leche asada”. Bien hecha, rica, como las mejores.

Siendo los mismos dueños, la misma carta y las mismas recetas, no se come en el Centro como en Galerías, falta el duendecillo con la varita mágica del buen gusto que en algunas partes llaman “chef”.

Carrera 6 Nº 29-08 Tel. 287 1942, 420 3261

[email protected]

 

 

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