Por: Daniel Pacheco

¿Dónde está el presidente?

Santos habrá pasado apenas una semana en Colombia desde su último viaje al exterior si el próximo 8 de noviembre decide ir a Londres a recibir el premio Chatham House, para el que está nominado por su aporte a la paz en Colombia. Este segundo viaje incluye, según una agenda preliminar, paradas también en Portugal y los Emiratos Árabes, y se extendería hasta el 13 de noviembre. Mientras tanto, en Colombia la paz por la que Santos fue a recibir su tercer doctorado honoris causa, el pasado 31 de octubre en la Universidad de Kansas, seguirá “en crisis”, seguirá “naufragando”, como dicen varios titulares.

“Prefiero un ejército de ovejas liderado por un león, a un ejercito de leones liderado por una oveja”, sostiene un cita sobre liderazgo atribuida en ocasiones a Alejandro Magno, y en otras a Maquiavelo. En su reciente visita de Estado a Canadá, el presidente Santos estuvo acompañado, entre otros, de la hoy ministra de Comercio Exterior, María Lorena Gutiérrez, a quien bien le caería el apelativo de la “leona de palacio”, si es que muchos consideran que Santos mismo no es suficientemente felino.

En Colombia quedaron las ovejas. El secretario general, Alfonso Prada, fue masticado por la hoy exdirectora del Sena y Julio Sánchez Cristo, de W Radio. Varios mordiscos más dieron los nuevos Pepes (Perseguidos por Palacio y por Prada), congresistas de la Unidad Nacional de voracidad burocrática bien conocida y mal administrada. Para la muestra una semana más desperdiciada por falta de asistencia para la aprobación de la ley estatutaria de la JEP en el Senado.

Y mientras el ministro del Interior, Guillermo Rivera —él más oveja de Cristo que pastor del rebaño legislativo—, les pide a los congresistas sesionar esta semana de lunes a viernes para alcanzar a pasar al menos la reforma política y la estatutaria de la JEP, el presidente Santos saldría a Londres el miércoles para ver si es el elegido de los nominados al premio de Chatham House, el Instituto Real de Asuntos Internacionales inglés. Tal vez, de paso, irán Santos y Tutuina a revisar la casa en Londres que aseguran buenas fuentes ya compraron para su anhelado retiro postagosto del 2018.

Un retiro que parece estarse viviendo en el ejercicio de la Presidencia. Porque no es solo que el presidente Santos no esté en Colombia. Cuando sí está, su agenda es una sucesión insulsa de foros, inauguraciones, aniversarios, y entregas de recursos. Desde que llegó de Canadá y Kansas, el pasado 1° de noviembre, esta agenda ha incluido el anuncio de la aprobación del Conpes para gasto en regiones por más de $800.000 millones, la apertura del evento del Informe Nacional de Competitividad, la apertura del Foro Bicentenario del Consejo de Estado, la posesión del nuevo ministro de Vivienda y la celebración del aniversario 126 de la Policía Nacional.

Es como si este presidente, tan interesado en su legado histórico, hubiera decidido que era suficiente con papeles firmados: el acuerdo de 310 páginas, el diploma del Nobel, sus grados honoris causa. Al final, pensará, la historia también se escribe en papel, y no es la de quienes la han trabajado, trabajado y trabajado.

@danielpacheco

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