Por: Antonio Casale

Doping 2019

El gobierno chino anunció que a partir de 2019 el doping será delito penal, es decir, que se impondrán castigos que incluyen cárcel para los culpables de incurrir en dicha práctica. A esto se llegó después de encontrar que en aras de mejorar marcas en las instituciones educativas se están consumiendo sustancias capaces de mejorar el rendimiento. Dicen los portavoces del gobierno que se busca que el deporte y la competencia sean limpios desde todo punto de vista. Está por verse si con estas medidas prohibitivas se lograrán resultados importantes. Al menos intentarán hacer algo diferente, y eso se les abona.

Entretanto, en Rusia, donde se comprobó el dopaje sistemático de sus deportistas con el visto bueno y el dinero del Estado (ver el documental llamado Ícaro , de Bryan Fogel en Netflix) la semana pasada, de manera sospechosa, los emisarios de la Agencia Mundial Antidopaje no pudieron hacer la visita al laboratorio de Moscú por trabas gubernamentales para comprobar que dichas prácticas son parte del pasado. En los últimos años los rusos han sido sancionados y readmitidos varias veces en competencias internacionales, como los Olímpicos de Río, a los que terminaron asistiendo con una delegación menguada.

Muy lejos de China y Rusia, en Colombia se extendió el cierre del único laboratorio antidopaje que existía después de que la AMA comprobara que sus métodos eran poco confiables y anticuados. En el camino fueron acusados como culpables muchos inocentes a quienes se les derrumbó la carrera. Es el caso del nadador Ómar Pinzón, a quien sancionaron por dos años por un supuesto doping con cocaína. El bogotano logró demostrar años después su inocencia, pero ya era demasiado tarde. Sus mejores años los pasó defendiéndose.

El campeonato de fútbol profesional el año pasado se celebró sin que se hiciera un solo control antidoping. En otros deportes lo costoso de enviar las muestras a otro país hace que sean mínimas las veces que se hace. El nuevo director de Coldeportes, Ernesto Lucena, anunció que es objetivo de este gobierno recobrar la acreditación para el laboratorio criollo. Pero no necesariamente Colombia está equivocada. Aunque no sea por convicción sino por falta de interés y/o dinero, la lucha contra el doping parece no tener sentido. Las sustancias prohibidas de hoy están a diez años de ser detectadas por las máquinas más avanzadas. Es por eso que las muestras se guardan por décadas.

Veremos si los chinos son capaces de controlar con medidas prohibitivas esta práctica y, si lo logran, veremos si sus deportistas pueden seguir compitiendo en la élite como hasta ahora, porque como están las cosas pareciera que doparse en algunas disciplinas, no en todas, ya no es una ventaja competitiva, sino un requisito para estar en igualdad de condiciones.

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2018-12-30T21:00:00-05:00

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