Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de agradecimiento a José Pékerman

Gracias totales

Estimado José Néstor Pékerman: gracias totales. En primer lugar, don José, debo decirle que si por mí fuera usted nunca dejaría de ser el técnico de Colombia. Si fuera por mí, lo dejo manejar la selección del mismo modo como lo hace el profesor Tabárez, pero lastimosamente no es así, yo no tengo ese poder. Debo decir que el vacío que usted nos deja en la selección será difícil de llenar, puesto que usted nos enseñó más que fútbol.

Entonces, ¿por dónde se empieza a agradecerle al técnico que puede llegar a ser considerado como el mejor técnico de la selección Colombia de todos los tiempos? No es nada fácil, pero haré lo posible. En primer lugar, gracias por llevar a Colombia a dos mundiales y por creer en un proceso futbolístico. No obstante, para mí, su mayor logro fue imponerles a los jugadores y a la sociedad colombiana el mensaje de nunca dejar de creer. Antes Colombia era un país facilista, pero usted llegó y empezó a fomentar la noción de equipo, de familia y así sus jugadores empezaron a creerse el cuento de que pueden ser campeones.

Así que gracias, José, por nunca dejar de creer, gracias por Brasil y por Rusia. Pero, ante todo, gracias por darme memorias futbolísticas propias y no tener que vivir del pasado ni de la gloria de otros países. Del mismo modo, gracias por enseñar a ganar, a creer, a tener garra y corazón y, como bien lo dijo usted, a superar el ego más grande: el propio. Por lo tanto, espero que nunca se olvide de Colombia como nosotros nunca nos olvidaremos de usted: el argentino más colombiano que existe.

Atentamente: un amante del fútbol.

Alejandro Escallón Alviar

¡Muchas gracias!

Pékerman sí debió seguir con la dirección del onceno de fútbol de la república. La Federación Colombiana de Fútbol parecería que se portó ciento por ciento desagradecida, y no le hizo fuerza para que se quedara. Un ser humano de esa categoría cívica, la que siempre dimana en toda ocasión, es difícil de conseguir en el ambiente del fútbol profesional de América.

Pékerman generó un entramado de transparencia y mucha seriedad en la selección y estructuración de sus talentos, además de que entregó unos resultados inéditos: creó historia al respecto. Colombia venía llena de mediocridades y amiguismos viscosos, que no la dejaban crecer con categoría en el deporte que mueve multitudes. El presidente Santos tuvo mucho que ver en el cambio, cuando “pidió” un técnico extranjero para la selección en el momento de su crisis fenomenal.

Profesor Pékerman: muchas gracias por las inolvidables alegrías y bienandanzas espirituales que le entregó al país. La Santísima Trinidad lo proteja siempre.

Rogelio Vallejo Obando, Bogotá

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