Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Emasculación: una alternativa viable

¿Por qué no hablan los médicos, legisladores, representantes y senadores de la República sobre castigos severos y efectivos y que están en el campo médico, como la emasculación química, diferentes a la imposible ley de cadena perpetua, para los pederastas y otros criminales que se dedican al acceso carnal y asesinan a sus víctimas? El editorial de El Espectador, “La inutilidad de la cadena perpetua” (08/12/16) será leído por muchos suscriptores y otras personas que según fotografías publicadas en otras ediciones se han manifestado ofendidas por el crimen salvaje y aberrante cometido contra la niña Yuliana Samboní.

Fue precisamente un médico radiólogo pediatra norteamericano, el profesor John Caffey, quien por primera vez describió las lesiones aparecidas en las radiografías como típicas del abuso físico contra los niños. También fue otro médico, esta vez colombiano, radicado en Pittsburgh, Pennsylvania, el doctor Guillermo Borrero Aragón, quien como director de comunicaciones audiovisuales de la universidad de esa ciudad realizó una película cuyo título en inglés Ordinary people: a movie on child abuse traducido al castellano es Gente común: una película sobre el abuso infantil, que además contó con los comentarios del ya mencionado profesor Caffey, señaló que no solamente la gente común y corriente eran abusadores, sino los llamados de alta clase social como parece ser quien abusó de Yuliana. Si bien lo señala el editorialista, estos pederastas son enfermos mentales y por ello incapaces de rehabilitación, entonces ¿la emasculación química (castración), que además ya se aplica como ley en países del primer mundo, a saber Estados Unidos y Rusia, como penalidad, y que acaba con la libido de esos sujetos, no puede ser una alternativa a la condena de cadena perpetua en estos casos? Sugiero que los médicos legisladores se manifiesten en este asunto tan importante y crucial.

Héctor A. Chamorro Revelo. Bogotá.

Centenario de Pérez Prado

Este 11 de diciembre se celebra el centenario del natalicio ocurrido en 1916 de esa gran figura de la música antillana, el pianista y compositor matancero Dámaso Pérez Prado.

Pérez Prado dio impulso al mambo, ese género bailable nacido en Cuba y popularizado en México por su propia orquesta. Así surgieron Qué rico el mambo, Mambo universitario, Mambo #5 y #8, además de su gran Concierto para bongó.

En principio, Pérez Prado, admirador de Colombia, grabó varios temas de nuestra música, como fueron Pachito eché y La múcura, para finalmente visitar por dos veces nuestro país grabando la máxima obra de Pacho Galán: Ay, cosita linda.

México le rindió homenaje a este gran maestro que partió en dos la historia de la música caribeña, por lo que al morir dispuso que sus restos reposaran con los grandes en la Rotonda de los personajes ilustres, junto con los mexicanos Agustín Lara y Diego Rivera y el cubano Bienvenido Granda.

En este centenario, gloria al gran maestro de los ritmos bailables.

José Portaccio Fontalvo. Bogotá.

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