Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Una sociedad anclada en el siglo pasado

El ser humano durante las últimas décadas ha desarrollado y perfeccionado muchas tecnologías, pero aun con todos estos avances, nuestra sociedad sigue viviendo en el siglo pasado; con partidos políticos de izquierda y derecha que lo único que hacen es dividirnos en clases sociales: pobres y ricos. La izquierda en contra de los ricos y la derecha empecinada en seguir explotando la clase obrera; con políticas que no ayudan en nada a un modelo de sociedad justa y con posibilidad para todos.

Cuándo entenderemos que nos necesitamos mutuamente y que lo único que debe primar es que somos humanos, apartándonos de todo calificativo que podamos tener: ricos, pobres, negros, blancos, católicos, de Asia, de África. Sin importar qué hagamos, dónde vivimos, ante todo somos una sola especie, que debemos protegernos y vernos como una unidad funcional en procura de una sociedad para todos.

Si tan solo las clases altas entendieran y valoraran el papel que juegan las clases obreras, como son: aportar con su trabajo para que una compañía surja; y como es una población grande, con el consumo de las clases obreras, las ventas de las grandes compañías siempre se mantienen elevadas. Y de este modo trabajamos a un bajo costo y compramos caro.

También hay que destacar a los empresarios, la clase rica, que con sus ideas y sus capitales logran dirigir sus compañías al éxito y así generan empleos y ofrecen productos que hacen que nuestras vidas sean más agradables.

Ahora, ni hablar de la cantidad de dinero que gastan las grandes potencias para invertir en armas; qué ironía, mientras en otros países las personas mueren de hambre. ¿Por qué, en lugar de invertir tanto dinero en tecnologías que nos destruyen y amenazan el futuro de nuestra raza humana, no invertimos mejor en construir una sociedad con valores, con igualdad, alejada de la pobreza y la miseria?

Jesús Santofimio. Bogotá.

Educación necesaria

Los reiterados incidentes de agresividad, irrespeto a la autoridad y a la sociedad, provocados por muchachos que juegan bien el fútbol y que pertenecen a los equipos profesionales, debieran dar lugar a que, a título de prestación social laboral adicional, sus empleadores les dieran tiempo para asistir a cursos con profesores pagados por los mismos clubes con el fin de que mejoren su educación académica y aprendan a vivir en sociedad. Además, es muy importante que reciban asesoría psicológica que les ayude a manejar su nueva vida. Muchos de estos chicos provienen de regiones apartadas, sin oportunidad de estudio y educación y de pronto llegan a la ciudad, se vuelven “estrellas”, ganan mucho dinero y ni siquiera saben expresarse adecuadamente.

M. Cristina Quiroga. Cali.

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